jueves. 11.08.2022

Igea: "No digo que reunirme con los promotores de la Biorrefinería tuviera que ver, pero les iba a recibir el 27 de diciembre y 7 días antes yo ya era cadáver"

Más relajado que en aquellos consejos de Gobierno en los que cada jueves "insuflaba" un titular a cada frase, Francisco Igea confiesa en torno a la mesa de una cafetería de la ciudad que "honestidad" va a ser la palabra de esta campaña electoral frente a las mentiras y las prácticas corruptas del pasado que encarna Mañueco

A pesar de su cese, mantiene el sentido del humor cuando se empeña en pagar la consumición con el "finiquito" que le han dado, aunque se pone serio cuando confiesa que le "irritan" las mentiras que se están lanzando en esta campaña en materia de Sanidad.

"Mienten cuando prometen que se reabrirán todos los consultorios de Zamora", sentencia el ex consejero, que compara a Mañueco y Tudanca con aquellos "estafadores que manejaban el carromato de los crecepelos"

Francisco Igea, durante su visita a Toro
Francisco Igea, durante su visita a Toro

Durante la entrevista, el que fuera vicepresidente y portavoz de la Junta asume "errores" en el llamado Plan Aliste, aunque mantiene la necesidad de reestructurar la Atención Primaria e insinúa que abrir su agenda para reunirse con los promotores de la Biorrefinería de Barcial del Barco pudo contribuir a su destitución.

Critica la convocatoria de elecciones "por interés" en medio de la sexta ola y adelanta sin pelos en la lengua, su "veto político" a Mañueco por su "deshonestidad", aunque se muestra dispuesto a negociar con el  PP. 

Califica de "escándalo" la subcontratación de empresas vinculadas al Partido Popular para realizar los test de antígenos, "una patochada que nos va a costar seis millones de euros", confiesa que era consciente de que Mañueco se "escondía" detrás de la cara de su vicepresidente y lamenta que el Partido Popular no haya aprovechado la situación para "regenerarse". "Es lo mismo de siempre", apunta.

-La pregunta es obligada, ¿qué ha pasado para que la coalición con el PP "saltara por los aires" y desembocara en adelanto de elecciones? ¿Realmente no lo vio venir?

-No esperábamos que terminara así ni en este momento. No hay que confundir la honestidad con la estupidez. En política hay que tener casi todas las opciones previstas pero, para nosotros, no aprobar los Presupuestos era una estupidez. Y aunque quieras convocar elecciones es mejor que tengas las cuentas aprobadas, pero eso "mataba" el relato de Mañueco. Era difícil explicar una convocatoria de elecciones con el presupuesto aprobado. Sabían que habíamos hablado con Por Ávila y la historia de que había negociaciones secretas es de "traca".

-Tampoco parece prudente llamar a las urnas en medio de la sexta ola...

-Es que cuando sale la noticia y me entero, me salió del alma decir ¿en qué cojones está pensando este hombre". Yo entiendo el cálculo de Mañueco: ha cogido las encuestas y ha adelantado las elecciones ante un horizonte judicial que para él va a ser complejo. Yo sabía que no iba a ver moción de censura. De hecho, a Luis Tudanca le ha faltado tirarse al suelo y prometernos que no habría otra moción de censura. Ha sido un momento patético porque el PSOE sabía que le iba mal si había elecciones y si Tudanca presenta otra moción en la misma legislatura y "palma", hubiera pasado al olimpo de los políticos inútiles. Lo lógico era acabar la legislatura porque íbamos bien, el paro bajaba, la aceptación de la labor del Gobierno era buena.... No había razón política para adelantar elecciones excepto el interés de Mañueco y del amigo Teodoro (García Egea) que confiesa abiertamente en el Congreso del PP que "esto" no va solo de Castilla y León. Si, nos pilló de sorpresa porque nosotros hicimos un análisis de qué nos convenía como comunidad y como partidos. De hecho, nos habíamos ofrecido a presentar listas conjuntas ese mismo fin de semana, lo que hubiera supuesto una mayoría absoluta automática. Pero esto va de unos intereses miopes y egoístas de unos "tipos" que lo único que quieren ofrecer como alternativa a este país es el peligroso sanchismo o un futuro con Vox. Es irresponsable y económicamente un desastre. Ellos tienen encuestas, yo también, y más del 50% de los empresarios de esta comunidad no quería elecciones.

-¿Además de las encuestas, en la balanza ha pesado también la imputación del PP de Salamanca por presunta financiación ilegal en las primarias que ganó Fernández Mañueco?

-Algo habrá tenido que ver porque todavía no ha ido a declarar. Nosotros le hemos dado una oportunidad única al Partido Popular de esta comunidad para lanzar el mensaje de que se ha regenerado, pero cuando el presidente del PP de Salamanca, Javier Iglesias, es imputado yo le digo a Mañueco que este señor debe irse si el asunto pasa las diligencias previas. El señor Mañueco me responde que sí porque el estatuto del PP también lo recoge. Era el momento de decir "hemos aprendido, estamos desvinculados de las prácticas del pasado", pero no han aprendido nada. Es lo mismo de siempre.

Igea en toro

-¿"En lo mismo de siempre" incluye el contrato de seis millones de euros a empresas vinculadas al PP para la realización de test de antígenos?

-Es un auténtico escándalo. Se hizo un contrato con una de esas empresas hace más de un año para unos cribados selectivos en Sepúlveda y Villalón, siempre bajo control, y aun así no nos gustó. Entonces la incidencia subía a 1.500 casos, había que hacer test para romper la transmisión, y ahora con 5.000 casos de incidencia hacen esta patochada. Son 6 millones de euros para hacer 200.000 test en un momento en el que tenemos al 20% de la población positiva y ellos están por ahí con una furgonetilla haciendo pruebas. Es todo un despropósito. Unos señores se llevan 6 millones y ahora tienen que contratar enfermeras porque las tasas de positividad eran ridículas: el 6%, cuando la media es el 20%. Es más, la media de sintomáticos en Castilla y León está en el 40%. Pero, como no se ha tomado ninguna medida, lo hacen para que parezca que hacen algo. Y "el que parezca" nos cuesta 6 millones de euros.

-Cuando saltan las noticias del adelanto de las elecciones y de su cese usted asegura que regresa a trabajar al hospital de Palencia, ¿qué cambió en apenas unos días para que decidiera volver al ruedo político y ser el candidato de Cs?

-Sigo trabajando en el hospital pero pensé que era lo que debía hacer. Debía defender la acción de Gobierno después de dos años y medio de sufrimiento, muy duros políticamente y muy duros para la comunidad, con un esfuerzo tremendo por cambiar las cosas. La tentación de no hacerlo era grandísima, No he hecho muy felices a mi mujer y a mis hijos con mi decisión. Me vuelvo a meter en el barro porque mi concepción de la política tiene mucho que ver con lo que decía Roosevelt en su discurso "El hombre en la arena": "no cuenta la opinión de los críticos, no cuenta lo que dicen los demás, cuenta el hombre que está en la arena peleando". Me gusta pelear hasta el final porque cuando las causas merecen la pena hay que dejarse el pellejo en ellas. 

-¿Aunque las encuestas vaticinen una "debacle" electoral para su partido?

-Vamos a sacar mejor resultado del que dicen las encuestas. Hemos tenido la bendita suerte de que el propio presidente de Castilla y León ha renunciado a defender su acción de Gobierno. Gracias a él, nosotros si vamos a defender la acción de Gobierno y eso es lo que nos va a hacer cambiar la campaña. Pero, aunque se pierda, da igual. El momento más feliz en mi vida política fueron las dos o tres horas que pensamos que habíamos perdido las primarias contra Silvia Clemente. Los que estábamos allí teníamos el orgullo de haber dado la pelea justa. Es una sensación inexplicable para los tipos que piensan que la política siempre es ganar. Yo me voy con eso a la cama y Alfonso con las encuestas.

-¿Ha pecado de ingenuo poniendo la "cara" para que se la partan?

-Hemos sido honestos. Daba la cara porque era lo que había que hacer. La gente estaba pasando el "horror", muriendo, perdiendo sus negocios.... No era el momento de pensar en frivolidades como "a ver quien se la lleva". Lo menos que merecen los ciudadanos es un Gobierno sensato y que les diga la verdad. Lo que más me ha gustado de este periodo, me ocurrió en una gasolinera de Ávila. El gasolinero me dijo "cuando usted habla subo el volumen de la radio porque le creo". En un oficio que para muchos es el más innoble del mundo, que te crean y consideren que eres honesto no tiene precio. Hemos atravesado el infierno, con la gente metida en casa durante semanas, perdiendo sus negocios, cerrando sus bares y lo menos que podíamos hacer era defender lo que hacíamos. ¿Qué si nos dábamos cuenta de que Mañueco se escaqueaba?. Claro, idiotas no somos, pero a mí no me importó. El liderazgo en política está en los momentos jodidos. Nadie puede ser buen político si no es buena persona. Puedes vivir de la política, pero un buen político cambia las cosas y eso es lo que nosotros hemos pretendido, aunque tenga un precio. El tiempo pondrá a cada uno en su lugar. Yo puedo pasear tranquilamente por Valladolid.

-¿Sin convocatoria de elecciones ahora estaríamos hablando de medidas más restrictivas para intentar poner freno a los contagios?

-Nuestra idea era seguir el consejo de Comité de Expertos que proponía limitar el horario de los bares, cerrar las barras, vamos, medidas asumibles. No queríamos hacer tonterías como el pasaporte COVID, que no frena la transmisión porque los vacunados también contagian, pero es algo que le gusta a los políticos porque parece que estás haciendo algo. Una transmisión tan alta solo se reduce limitando el contacto social, pero aun así no sabíamos si sería suficiente por el alto grado de reproducción de la nueva variante. Pero entre las vidas y lo demás, elegimos siempre las vidas. Habíamos vacunado a nuestros mayores, que eran los que tenían más riesgo, liderábamos esa parte, 25 puntos por encima de la Madrid de Ayuso que tanto adora "mi presidente", pero no sabíamos si sería suficiente y no queríamos hacer apuestas. Reunimos a los expertos, le mandamos el acta a Mañueco y el presidente consideró que la medida más efectiva era convocar elecciones. La gente está legítimamente cabreada con los partidos políticos porque siempre están a su cuento, a las encuestas. Mientras Verónica Casado y yo leíamos las puestas al día de la pandemia, Mañueco estaba con las encuestas sobre el grado de aceptación de las medidas. Así nos ha ido (risas).

-¿Visto lo visto se arrepiente de haber apoyado a Mañueco?

-Soy un hombre de partido, mucho más de lo que la gente cree. Aunque he sido el hombre más díscolo del partido, el traidor oficial. Hay que discrepar, pero cuando tu partido toma una decisión y estás convencido de que España precisa ese espacio político, no puedes mandarlo todo a la mierda. No me voy porque creo en lo que proponemos. No puedo hacer política sin herramienta y mi herramienta es el partido. Las primarias en todos los partidos han derivado en cesarismo: todo es blanco o negro. Hice la crítica que tenía que hacer y luego asumí lo que decidió mi partido: forzar el acuerdo todo lo posible para tener todo el poder posible para hacer toda la política ciudadana que queríamos. 

-¿Le apoyaría en la nueva legislatura si fuera necesario?

- A él, personalmente no. Y no es una venganza política. Un partido que cree en la regeneración democrática y en la transparencia, no puede validar un comportamiento han deshonesto.

-Luis Tudanca tampoco parece estar entre sus preferencias...

-No estamos hablando de mi pareja de baile.

-Entonces, ¿a quien dará su apoyo si es preciso tras las elecciones del 13F?

-A quien me deje gobernar. No somos prestamistas de votos. Acabo de demostrar que sabemos gobernar. Si el PP prefiere mantener a Mañueco que gobernar, de lo suyo gasta. Yo tengo un veto hacia una persona que ha demostrado ser deshonesta. Si lo apoyara, los ciudadanos no lo comprenderían, sería como dar a un atracador las llaves de tu casa.

-¿Tiene miedo a un pacto PP-Vox?

- Si el presidente no ha podido gobernar conmigo que soy Charles Ingalls, ¿qué va a hacer cuando entren estos del caballo?. Tengo mucho miedo a la entrada de Vox porque no creo en la intolerancia como arma política. Me preocupa el país y me preocupa que la alternativa sea el sanchismo o esta derecha. Me preocupa que el más burro tire del carro. Solo hay una opción sensata: que nosotros estemos en el Gobierno. Nosotros prometimos cambio y lo trajimos.

-¿Cree realmente que cambiaron las cosas cuando estuvieron el Gobierno de la comunidad?

-Si, hemos hecho muchas cosas. Hemos liderado el ranking de transparencia, hemos cambiado nuestra manera de enfrentarnos a los medios de comunicación, hemos cambiado la financiación.... Pregunten a los sindicatos y al propio Mañueco, que no pudo soportar tanto cambio. Lo dice hasta él cuando confiesa que quería ser Ayuso, pero nosotros no le dejábamos. Quien se tiene que arrepentir de haber mentido a los ciudadanos es él. Yo creo que pensaron "a estos chavalines, ya los manejo yo". ¿Qué ahora le puede salir bien la jugada?. Pues sí, puede ser.

-En caso de debacle de Ciudadanos, ¿ha pensado cuál será su futuro político?

-Mi futuro político está en este espacio, en el espacio de la racionalidad, en la Europa de los derechos, en un mundo sin fronteras. La política no es solo ganar. Hay una diferencia entre nosotros y la política tradicional. El objetivo de PP y PSOE es permanecer, el mío es cambiar las cosas. Si yo hubiera querido permanecer hubiéramos sido buenos y sumisos.

-O se hubiera pasado a las filas del PP...

-Un día, durante una reunión del grupo parlamentario y como había rumores de adelanto de elecciones, comenté que para dejarlos desarmados teníamos que afiliarnos los 11 al PP... Si hubiéramos querido, lo hubiéramos hecho, pero nadie quería. Estábamos orgullosos de lo que habíamos hecho. ¿Se puede vivir sin la política?. Yo no. Tenía 14 años cuando fui a un mitin de Felipe González. Primero fui socialista, luego participé en varias opciones fracasadas de centro, fui delegado en la Facultad, representante de los sindicatos y estoy dispuesto a morir siendo el delegado del Hogar del Jubilado del Pisuerga. Creo que es consustancial al ser humano intentar que las cosas que te rodean vayan a mejor.

-El Plan Aliste, el de la reestructuración sanitaria que Mañueco da por muerto, ha sido el gran fracaso del Gobierno regional?

-Es un problema esencial al que solo Ciudadanos ha querido enfrentarse con honestidad. Tenemos dos tipos (Mañueco y Tudanca) que todo lo que ofrecen a la comunidad es una patadita para adelante y promesas de volver a abrir los consultorios. Es deshonesto e irritante porque se está mintiendo a la gente, como los estafadores del carromato del crecepelos. No hay nada más deshonesto con el medio rural que prometer algo imposible. Ya hemos propuesto que haya un debate monográfico sobre Sanidad durante esta campaña para que los políticos se expliquen. ¿Abrir los consultorios?. ¿Qué clase de política sanitaria es esa?. Que vaya un señor cada cierto tiempo, lo necesiten o no, a prestar una atención sanitaria que es la de oír, la palpación, la oscultación y poco más. Es una mala utilización de los recursos públicos. Es un problema "sentimental" porque la gente piensa "nos abandonan". Y es muy difícil que un político se enfrente a esa sensación de abandono porque tienes que racionalizar ese problema sin perder los vínculos con los tuyos. Es más fácil prometer que se abrirán los consultorios. Para que vengan médicos hace falta más que dinero y nosotros les ofrecemos que se metan en un coche y recorran kilómetros y kilómetros de un consultorio a otro. Hay que mejorar la asistencia domiciliaria, cuidados de enfermería, telemedicina... Pero eso no importa porque el debate no está orientado a mejorar la asistencia sanitaria sino a ganar diputaciones. Son los alcaldes los que eligen las diputaciones.

-¿Pero es imposible que un médico pase consulta una vez a la semana en los pueblos de Zamora y eliminar la cita previa?

-Hay 3.600 consultorios y 1.200 médicos. Y vamos a tener menos con las jubilaciones y va a ser imposible cubrir plazas en los próximos años. Y pensar que las personas mayores de los pueblos son "oligofrénicas" es una equivocación. Tenemos que mejorar la aplicación del Sacyl, hacerla más accesible y hay que mejorar la cobertura. Pero no podemos suplir la cobertura por el médico.

Igea en Toro

-Otro de los asuntos espinosos en esta provincia es el presunto sabotaje al proyecto de la Biorrefinería de Barcial del Barco por parte de la Junta, ¿tiene conocimiento de que haya sido así?

-En su día dije que había que acudir a la Fiscalía para denunciar esos supuestos delitos. Así se lo dije a Francisco Requejo, presidente de la Diputación de Zamora, cuando me llamó para convocar una reunión con los promotores. Una vez hubo denuncia, yo hice lo que creí que debía hacer: recibirles. La reunión estaba prevista para el 27 de diciembre de 2021, pero el 20 de diciembre yo ya era cadáver, estaba cesado. No digo que tenga que ver, ni que fuera el detonante del cese, pero fue así.

-¿Algo tendrá que decir de la polémica de las macrogranjas?

-Las macrogranjas son como los unicornios, no existen. Es un problema de regulación. Si hay problemas medioambientales, regule, pero decir que la carne es de mala calidad es una irresponsabilidad. Si Dolores Ibarruri levanta la cabeza y ve a su partido encabezando una huelga de juguetes, se pega un tiro y se muere. No sé la razón por la que Garzón sigue de ministro, haciendo tonterías y le deja la pelota votando dentro del área a uno de los grandes oportunistas de la política de este país: Alfonso Fernández Mañueco. Fue entonces cuando empiezan las fotos de unos tipos con castellanos en una dehesa de Ávila junto a los terneritos. Toman a la gente por tonta. Los ganaderos tienen un negocio honesto y estos vienen a hacerse fotos con las vacas cuando no han pisado una granja en su vida. Nosotros no es que tengamos a los ganaderos como problema, es que los tenemos en las listas. No somos un partido de señoritingos, pero ahora vienen los de Vox a salvar el medio rural cuando lo más cerca que han estado de un pueblo es cuando iban a buscar al mozo de cuadras.

-¿Ve el futuro de Francisco Requejo ligado a la Diputación de Zamora?

-No tenemos previsto hacer cambios en la Diputación. Requejo está haciendo un buen trabajo y hay buena sintonía. En todo caso, es una pregunta que debe contestar él.

Igea: "No digo que reunirme con los promotores de la Biorrefinería tuviera que ver,...
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