La Sala de Exposiciones de la Encarnación de la Diputación de Zamora acogió ayer la inauguración de una singular exposición artística protagonizada por las obras del alumnado del taller Santa Olaya, una muestra en la que el metal oxidado se transforma en lienzo y materia creativa a través de distintas propuestas pictóricas y experimentales.
La exposición, que permanecerá abierta hasta el 4 de junio, reúne trabajos elaborados sobre superficies metálicas intervenidas con óxidos, texturas y tratamientos que convierten cada pieza en un ejercicio de expresión artística marcado por la fuerza visual de los materiales y el juego cromático de la corrosión. El proyecto está dirigido por la artista zamorana Carmen Pelaz, al frente de un taller que apuesta por la exploración de nuevas técnicas y soportes alejados de la pintura convencional.
La propuesta que pone el foco en la capacidad de reutilización y reinterpretación de materiales industriales, transformados aquí en piezas cargadas de personalidad.
Las obras exhibidas muestran diferentes estilos y sensibilidades, aunque comparten una misma línea de investigación plástica basada en el diálogo entre pintura, textura y desgaste.