viernes. 19.07.2024
Cine. Fotografía de archivo
Cine. Fotografía de archivo

El consumo de cine, bien en las salas preparadas para ello o a través de plataformas digitales, sigue siendo uno de los hábitos culturales más comunes de los españoles. Así se desprende del análisis realizado por la escuela de diseño y artes visuales LCI Barcelona, que confirma que, a pesar de la pandemia, el interés en el mundo audiovisual sigue estando muy presente en la población.

A través del análisis de los datos oficiales recogidos por el Ministerio de Cultura y Deporte, del ICAA y de Comscore, la escuela especializada ha realizado un Libro Blanco del Consumo Audiovisual para comprender cuál es la tendencia respecto al cine en España y para explicar la importancia que tiene la potenciación del desarrollo de la animación en la industria actual.

Entre las conclusiones obtenidas del estudio está la del aumento de un 20% de la suscripción a plataformas digitales de pago para consumir vídeos, películas y series hasta situarse en un 49% de los españoles. También el aumento del grado de interés en el cine, cuya media ha crecido un 0,1% mejorando los datos de los consumidores más fieles. Y, por último, el peso de la animación y el avance en efectos especiales del sector, que se refleja en el éxito en taquilla de algunas de estas cintas.

El interés por el cine crece

Los españoles siguen interesándose por el cine y el mundo audiovisual tal y como refleja la evolución de los datos. Según el análisis realizado por LCI Barcelona de la Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2021/2022, el 35,7% de los españoles tiene un grado de interés de entre 7 y 8 puntos en una escala del 0 al 10, donde a mayor número mayor interés.

Este porcentaje es ligeramente inferior al del 2018/2019, donde se trasladó un 38,1%, y al del 2014/2015, cuando el porcentaje fue del 37,7%. Sin embargo, la tendencia positiva se confirma por tres variables. La primera es que el porcentaje creció entre la población con un grado de interés de entre 9 y 10, que es el máximo. En esta última encuesta, según las comparaciones de LCI Barcelona, el porcentaje fue del 28,7%. Un crecimiento del 2% respecto al 2018/2019 y del 2,9% respecto al 2014/2015.

La segunda variable es que se reduce el porcentaje de personas cuyo grado de interés por el cine es ínfimo, es decir, entre 0 y 2. En este caso se pasa del 10,2% del 2014/2015 y del 10,5% de la anterior encuesta, a un positivo 8,4%. Una caída de casi el 2% que confirma el aumento del interés en este sector.

Por último, también se confirma la tendencia positiva en la comparación de medias de interés en el cine. En este caso las diferencias son menores, pero se mantiene un progresivo crecimiento pasando del 6,7 y 6,8 de las últimas encuestas a una media del 6,9 en la más reciente.

El golpe por la Covid

Los datos de la última encuesta están marcados por el coronavirus, pues parte del periodo que engloba estuvo marcado por el confinamiento y las restricciones en diferentes lugares de ocio y cultura. Por ello, la comparación de datos no puede ser exhaustiva como en otros conceptos como el grado de interés por el cine.

En este caso, la asistencia al cine ha caído respecto a la anterior edición de la encuesta. En esta última se refleja que el 27,7% de personas acudieron al cine al menos una vez en el último año. Un porcentaje muy inferior al 57,8% y al 54% de las encuestas del 2019 y del 2014. Según destacan desde LCI Barcelona, la asistencia cayó drásticamente tanto por el confinamiento como por las posteriores medidas de restricción en las salas de cine consecuencia del coronavirus.

Además, para contextualizar que el escenario es positivo, el análisis resalta un dato: apenas crece la población que nunca o casi nunca asiste al cine. Es decir, tal porcentaje de personas que dejan de ir a las salas de cine, de ser por un desdén hacia este consumo cultural, debería ir acompañado de un aumento de la variable negativa. Sin embargo, el porcentaje de personas que nunca o casi nunca acude al cine es del 15,9%, solo un 0,1% más que en la anterior encuesta y todavía mucho más bajo que el 19,5% que se dio en la edición 2014/2015.

La recaudación se recupera

Las cifras de espectadores y recaudación es una de las que mejor refleja el estado del sector. Y, en este caso, el análisis realizado por la escuela catalana refleja una ligera recuperación. Aunque aún se está lejos de los datos prepandemia, la tendencia es positiva respecto a los dos últimos años marcados por las restricciones y la crisis. Las cifras tanto de espectadores como de recaudación son más del doble en 2022 que en 2021, según los informes del Ministerio de Cultura junto al ICAA y Comscore.

Las cifras que se daban en 2018 eran de 103.749.709 millones de euros de recaudación total y 17.622.470 millones de espectadores en las salas de cine. Por el contrario, el total en 2022 ha sido de 82.715.451 millones de euros de recaudación y 13.806.764 millones de espectadores. A pesar de la clara diferencia, se espera que en 2023 ya se pueda mostrar una recuperación absoluta en estas cifras.

Además, hay que destacar que la película más vista en 2022 (Padre no hay más que uno 3), superó en espectadores y en recaudación a la más vista de 2019 (Padre no hay más que uno). Concretamente, el film de Santiago Segura obtuvo más de 15 millones de euros de recaudación y superó los 2,7 millones de espectadores en su tercera cinta, mientras que la primera película emitida en 2019, aún sin pandemia, se movió en torno a los 14 millones de euros de recaudación y los 2,4 millones de espectadores.

Por el contrario, se quedó lejos de los 19 millones de recaudación y 3,2 millones de espectadores que cosechó Campeones en 2018, el mejor de los últimos cinco años. En 2020 la película más vista fue Padre no hay más que uno 2, con 12,9 millones de recaudación y 2,3 de espectadores, mientras que en 2021 fue A todo tren la que cosechó 8,4 millones de euros y 1,5 millones de espectadores.

El cine en streaming

Una de las claves del nuevo consumo audiovisual está en las plataformas digitales. Según destaca LCI Barcelona, el gran cambio se refleja en que en la encuesta de 2014/2015 no se pregunta sobre las plataformas digitales, mientras que en las dos últimas sí. El hecho clave está en que Netflix, una de las OTT que ha cambiado el panorama audiovisual, llegó en España justo en 2015.

Por lo tanto, la evolución del consumo de vídeos, películas y series de manera online únicamente se puede analizar entre los años 2018 y 2022. A la vista del análisis realizado por la escuela catalana, este periodo de tiempo es suficiente para comprobar cómo la fidelidad y el interés generado por este tipo de plataformas ha aumentado considerablemente.

El porcentaje de personas que tenían una suscripción de pago en plataformas digitales para consumir vídeos, películas y series era del 28,8% en el informe del 2018/2019. Una cifra mucho menor al 49% que refleja la última edición, donde también destaca el crecimiento en las suscripciones gratuitas que pasan del 4,2 al 5,3%. La media, de esta manera, se mejora del 31,9% al 52% de suscritos en un trimestre.

Este dato de audiencias, pese a todo, no ha terminado de convencer a las diferentes plataformas, que ya estudian medidas para reforzar sus ingresos. La limitación de cuentas compartidas o el aumento de la cuota a pagar son algunas de las ideas que se pretenden poner en funcionamiento estos próximos meses. También la de la inclusión de publicidad, una de las grandes diferencias de estas emisiones con respecto a un canal habitual como la televisión.

La importancia de la animación

El sector de la animación es uno de los más pujantes en el mundo del cine. Especialmente por los avances en tecnología que se vienen dando en estos últimos años y que, por ejemplo, han puesto de moda la elaboración de las conocidas como live action, películas tradicionalmente de dibujos animados que ahora pasan a desarrollarse con mayor realismo. Entre los casos más exitosos está el de El Rey León, cuyo remake llegó a recaudar en 2019 más de 500 millones de dólares en su primer fin de semana en las salas convirtiéndose en el mejor de su lista.

Este es el ejemplo de la importancia que tiene y tendrá en el cine del futuro más próximo el papel de los artistas CGI y los animadores. Todo este cuerpo de trabajo digital será parte fundamental del resultado de cualquier producción. Y muestra de ello, en lo que respecta a España, es que entre las obras premiadas y con mejor taquilla siempre hay un buen desarrollo del plano de animación y efectos especiales.

Sin ir más lejos, el cine español ha contado con grandes productos en esta categoría. En 2022, de hecho, la española Tadeo Jones 3: La tabla esmeralda, se convirtió en la segunda película nacional más vista rozando los 12 millones de recaudación en taquilla. Una película puramente de animación que ha convencido a los espectadores. Además, en tercer lugar del 2022 se situó Los renglones torcidos de Dios, cuyos VFX (efectos visuales) le valieron para obtener más de cinco millones de espectadores en las salas de cine.

En años anteriores se ha visto algo similar con Way Down, segunda película española más destacada con más de cinco millones de espectadores y que fue galardonada con el Goya a mejores efectos especiales. La película de animación D’Artacan y los tres mosqueperros, novena en 2021 en taquilla, es otro ejemplo.

Incluso La gallina Turuleca (2020) y su más de medio millón de recaudación, o Superlópez, con gran protagonismo de efectos especiales y más de 12 millones en taquilla durante 2018 y 2019, son muestras del potencial que hay en el sector en el plano de animación y desarrollo de efectos.

Un futuro más realista

Según destacan los expertos de LCI Barcelona que realizan este análisis comparativo en el sector audiovisual, el futuro del cine en todas sus variantes estará marcado por la inclusión de las tecnologías en los diferentes procesos. La potenciación de los VFX, y en concreto de las CGI (imágenes elaboradas por ordenador) serán un mecanismo muy habitual. Como ha sucedido en el éxito de Avatar 2, incluso alcanza la misma importancia que la trama per se.

Además, también se deberán tener en cuenta nuevos elementos como gafas VR, que permitirán darle una nueva visión a la animación y permitirán al espectador introducirse dentro de los entornos cinematográficos que se crean con cada película.

El interés por el cine no se acaba y, a pesar del cambio en la elaboración de obras y en las formas de consumir productos audiovisuales, la crisis del Covid parece quedar atrás y el sector cuenta con el respaldo del público general.  

El interés en el cine y las suscripciones de pago crecen en España, pero la facturación...