El 54º Festival Flamenco de Zamora bajó el telón este sábado con una actuación memorable de Miguel Poveda, considerado uno de los grandes referentes del cante flamenco en España. El artista regresó a la capital zamorana después de una década, como él mismo recordó al comienzo.
En un escenario único, con la Catedral de Zamora como telón de fondo, el silencio se convirtió en un protagonista más de la velada. El público acompañó con un respeto absoluto cada interpretación de Poveda, mientras el ligero viento parecía detenerse para dejar que el eco del flamenco resonara entre la piedra centenaria del templo.
Durante su actuación, el cantaor no solo emocionó con su repertorio, sino también con sus palabras. Miguel Poveda quiso enviar un mensaje de apoyo al pueblo de Venezuela, mostrando su solidaridad con quienes atraviesan momentos difíciles. Asimismo, tuvo un sentido recuerdo para quienes ya no están, asegurando que "nos ven desde esa luna lorquiana", en una jornada especialmente triste para la cultura zamorana tras el fallecimiento de uno de sus referentes.