El Sindicato de Enfermería SATSE en Castilla y León ha reclamado “mejoras sustanciales” en las condiciones laborales, formativas y retributivas de las enfermeras internas residentes (EIR), al considerar que su situación sigue sin ajustarse a los compromisos políticos adquiridos hace un año en las Cortes autonómicas.
La organización sindical recuerda que el Parlamento autonómico aprobó el incremento de las retribuciones de las EIR de primer año para garantizar, al menos, el cobro del salario mínimo interprofesional, una medida que, según denuncia, aún no se ha materializado pese al acuerdo unánime de los grupos parlamentarios.
SATSE subraya que las profesionales en formación afrontan una situación de precariedad durante su periodo de residencia, con salarios que pueden situarse hasta un 50% por debajo de su categoría profesional previa, además de deficiencias en aspectos clave como la jornada laboral, los descansos, el tiempo de formación teórica, las rotaciones asistenciales y el reconocimiento formativo.
El sindicato insiste también en la necesidad de una reforma del marco estatal que regula la relación laboral de los residentes sanitarios, actualmente en revisión dentro del anteproyecto del nuevo Estatuto Marco, y reclama que este proceso se acelere para dar respuesta a unas demandas que considera “urgentes”.
Entre las principales reivindicaciones se incluye además la mejora de las tutorías durante la residencia, con sistemas de seguimiento más individualizados y una mayor supervisión de los centros docentes, así como el reconocimiento del periodo EIR en los procesos de selección, carrera profesional e investigación.
SATSE recuerda que ya trasladó estas demandas a los grupos parlamentarios en 2025, que fueron debatidas en las Cortes de Castilla y León y respaldadas por unanimidad, sin que posteriormente se hayan aplicado los cambios comprometidos en materia salarial.
El sindicato concluye que la situación actual provoca no solo una pérdida de poder adquisitivo, sino también un agravio para unas profesionales en formación que, en muchos casos, deben asumir gastos adicionales por desplazamiento y movilidad durante el periodo de residencia.