Polvo sahariano en Castilla y León: la alerta se mantiene hasta el sábado con calidad del aire muy desfavorable

La Junta advierte de una intrusión de partículas en suspensión procedentes del norte de África que afecta a toda la comunidad desde el martes y recomienda limitar la actividad física en grupos sensibles
Foto de archivo de un día con canícula
photo_camera Foto de archivo de un día con canícula

La intrusión de polvo africano que afecta a Castilla y León desde el pasado martes se mantendrá, al menos, hasta el próximo sábado 30 de mayo, según ha informado la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. El episodio, de origen natural pero con impacto directo en la calidad del aire, se extiende a todo el territorio autonómico y mantiene en alerta a las autoridades medioambientales ante la previsión de concentraciones elevadas de partículas PM10.

Los modelos de predicción atmosférica apuntan a que estas partículas, procedentes del norte de África, podrían superar los 50 μg/m³ de media móvil en 24 horas, un umbral que se asocia a una calidad del aire calificada como muy desfavorable. Aunque no existe un nivel normativo de aviso a la población para este contaminante en España y la Unión Europea, el seguimiento técnico de la situación ha motivado la difusión de recomendaciones preventivas.

El episodio, caracterizado por su variabilidad horaria, puede provocar oscilaciones en los niveles de contaminación, lo que ha llevado a insistir en la necesidad de consultar la evolución de la calidad del aire en tiempo real a través de los canales oficiales. Entre ellos se encuentran el sistema autonómico de medición gestionado por la Junta, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el índice europeo de calidad del aire de la Agencia Europea del Medio Ambiente.

Las autoridades sanitarias y ambientales recomiendan precaución especialmente a personas con patologías respiratorias, cardiovasculares o alergias severas. En estos casos, se aconseja reducir la actividad física intensa y prolongada al aire libre, así como seguir estrictamente los tratamientos médicos habituales en pacientes asmáticos o con enfermedades crónicas.

Para la población general, las recomendaciones pasan por mantener la actividad cotidiana con normalidad, pero prestando atención a posibles síntomas como irritación de garganta, tos persistente, fatiga inusual o dificultad respiratoria. En los escenarios de mayor concentración de partículas, se pide evitar esfuerzos físicos prolongados en exteriores.

La administración autonómica subraya además la importancia de evitar prácticas que puedan agravar la presencia de partículas en suspensión, como la quema de restos vegetales o cualquier otra actividad que genere emisiones adicionales durante la duración del episodio.

 

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