La Junta de Castilla y León concluye este martes una nueva edición de las Clases Extraordinarias de Julio, una iniciativa dirigida a facilitar la transición del alumnado de 6.º de Educación Primaria a la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). En total, 844 estudiantes han participado este verano en un programa de apoyo gratuito diseñado para reforzar las competencias básicas antes del inicio de la nueva etapa educativa.
La iniciativa, impulsada por la Consejería de Educación dentro del Programa para la Mejora del Éxito Educativo, se ha desarrollado durante todo el mes de julio en 36 centros educativos, de los que tres son concertados, con la participación de 57 profesores.
Los alumnos han recibido 15 horas semanales de formación, repartidas en sesiones de tres horas diarias entre el 1 y el 28 de julio, centradas en las asignaturas de Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas e Inglés. El objetivo es consolidar los conocimientos adquiridos en Primaria, prevenir dificultades de aprendizaje y facilitar una adaptación más segura a la ESO.
La consejera de Educación ha destacado que una transición adecuada entre las distintas etapas educativas resulta clave para favorecer el éxito escolar, al tiempo que ha subrayado que este programa permite ofrecer una atención más personalizada, reforzar la confianza del alumnado y avanzar en la igualdad de oportunidades, con independencia de las circunstancias personales o del centro en el que cursen sus estudios.
Las Clases Extraordinarias de Julio forman parte del Programa para la Mejora del Éxito Educativo de Castilla y León, una estrategia con la que la Administración autonómica pretende ofrecer apoyo académico fuera del horario lectivo, mejorar el rendimiento escolar, aumentar las tasas de titulación y contribuir a reducir el abandono educativo temprano.