Nueva inversión en puntos limpios de Castilla y León: 25 millones de fondos europeos para digitalización y mejoras

El proyecto estratégico contempla un despliegue de 195 actuaciones entre nuevas infraestructuras, mejoras, digitalización y adquisición de puntos limpios, con el objetivo de reforzar la recogida separada de residuos y acercar la economía circular al medio rural
Entrega de camiones y puntos limpios móviles1
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La Junta de Castilla y León ha presentado un ambicioso proyecto estratégico destinado a la modernización integral de la red de puntos limpios en la Comunidad, con una inversión global de 25 millones de euros cofinanciados junto a fondos europeos Next Generation EU. El plan contempla un total de 195 actuaciones distribuidas en todo el territorio autonómico, con especial atención al medio rural y a la dispersión poblacional.

El programa se articula en cuatro grandes líneas: la construcción de 24 nuevos puntos limpios fijos, la mejora y adaptación de 42 instalaciones ya existentes, la digitalización de 46 centros —entre operativos y de nueva creación— y la incorporación de 83 puntos limpios móviles, un modelo clave para garantizar la cobertura en municipios pequeños y núcleos dispersos.

Estos puntos móviles se desplegarán mediante sistemas itinerantes que permitirán acercar la recogida selectiva a zonas con menor densidad de población. El dispositivo incluye unidades tipo isla transportadas en camiones eléctricos, así como contenedores específicos preparados para residuos domésticos peligrosos, textiles, aparatos eléctricos y electrónicos, aceites usados, pilas o pequeños enseres, ampliando así la capacidad de separación en origen.

Entrega de camiones y puntos limpios móviles
Entrega de camiones y puntos limpios móviles

La estrategia responde a la realidad territorial de Castilla y León, con más de 2.200 municipios y miles de núcleos habitados, donde la accesibilidad a servicios básicos de gestión de residuos supone un reto estructural. En este contexto, la combinación de infraestructuras fijas y móviles se plantea como una herramienta para reforzar la cohesión territorial y mejorar la eficiencia del sistema.

Uno de los ejes más relevantes del proyecto es la digitalización de la red de puntos limpios, que permitirá incorporar sistemas de control, trazabilidad y gestión de datos. El objetivo es optimizar el funcionamiento de las instalaciones y disponer de información precisa sobre los flujos de residuos, en línea con los criterios de gestión avanzada y planificación ambiental.

El plan se integra en la estrategia autonómica de residuos, alineada con los objetivos europeos de economía circular, que establecen metas de reducción de generación, aumento del reciclaje y disminución del vertido. En la actualidad, Castilla y León registra una generación de alrededor de un millón de toneladas de residuos municipales al año, con una ratio inferior a la media nacional y europea, aunque con margen de mejora en la recogida separada, situada en torno al 21,6 %.

La red actual de tratamiento incluye centros de gestión, plantas de transferencia, instalaciones fijas y puntos móviles, una estructura que será reforzada con estas nuevas inversiones. Paralelamente, la planificación autonómica incorpora actuaciones complementarias en la recogida de biorresiduos y textiles, así como en la mejora de infraestructuras de tratamiento.

El conjunto de fondos movilizados para estas políticas ambientales asciende a más de 60 millones de euros, incluyendo actuaciones adicionales en consorcios provinciales y mejoras en plantas de tratamiento gestionadas a través de SOMACYL, dentro de una estrategia de modernización progresiva del sistema de residuos en Castilla y León.

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