Zamora vivió este sábado una jornada histórica para la música con la celebración del primer Alteisa Guitar Show, que llenó por completo el Teatro Ramos Carrión y reunió a cientos de aficionados, profesionales y curiosos en torno a la guitarra en todas sus formas.
El evento, impulsado por la empresa zamorana Alteisa tras el éxito del Alteisa Drumfest, nació con vocación de convertirse en una cita de referencia nacional e internacional. En su estreno, ha superado todas las expectativas con una afluencia masiva de público y un ambiente constante de entusiasmo durante toda la jornada.
El cartel ha contado con figuras de primer nivel mundial como Frank Gambale, colaborador histórico de Chick Corea; Kiko Loureiro, exguitarrista de Angra y Megadeth y ganador de un Grammy; Chris Buck, referente del blues rock británico con Cardinal Black; y Peredur ap Gwynedd, músico de Pendulum con una amplia trayectoria junto a artistas internacionales.
Todos ellos han protagonizado masterclasses, encuentros con el público y sesiones formativas en las que han compartido técnica, experiencias y enfoques musicales, en un formato cercano que ha sido uno de los grandes atractivos del evento.
Desde primera hora de la mañana, el Teatro Ramos Carrión ha registrado una ocupación completa en prácticamente todas las actividades, con asistentes llegados de distintos puntos del país. Las firmas de artistas y los espacios de interacción directa han generado largas colas y un contacto constante entre músicos y público.
Además, la exposición de guitarras, bajos, amplificadores y accesorios ha despertado un gran interés, permitiendo a los asistentes probar novedades del sector y recibir asesoramiento directo de fabricantes y especialistas.
La organización ha destacado el impacto positivo del evento en Zamora, tanto en el plano cultural como turístico. La llegada de visitantes ha contribuido a la ocupación hotelera y al dinamismo del sector hostelero durante todo el fin de semana, consolidando el formato de jornada única como un atractivo añadido.
La jornada se ha completado con una jam session en el Avalon Café, a cargo de Víctor Blacksmith Quintet, donde músicos y asistentes han compartido escenario en un ambiente distendido que ha servido como cierre a un día dedicado por completo a la guitarra.