Zamora ha vivido este fin de semana una explosión de creatividad e ingenio con la segunda edición de Zam Jam: Mandos a la obra, el evento de desarrollo de videojuegos que busca impulsar la formación práctica y profesional de jóvenes talentos. La cita, que se ha celebrado del 30 de enero al 1 de febrero, ha contado con la participación de medio centenar de inscritos que se han lanzado a diseñar, programar y prototipar sus propios videojuegos en apenas 48 horas.
Organizado por un pequeño grupo de estudiantes del grado de Desarrollo de Aplicaciones Interactivas y Videojuegos de la Escuela Politécnica, Zam Jam es la única sede física de la Global Game Jam en la provincia, y este año la temática elegida ha sido “máscaras”, que ha inspirado desde escenarios de misterio hasta originales propuestas teatrales.
Dos de las organizadoras del evento, María Álvarez Conde y Nazareth Bueno Salamanca, destacaron el nivel de implicación de los participantes. “Hay varios equipos que ya cuentan con prototipos medianamente jugables y es increíble ver cómo todos trabajan a tope durante el fin de semana”, explicaron. Ambas subrayaron también la importancia del evento para que los jóvenes creadores puedan darse a conocer, conectar con empresas del sector y acercarse al mundo profesional.
El broche final tendrá lugar este domingo 1 de febrero, con la presentación pública de los videojuegos y la entrega de premios, que este año contará con la presencia del reconocido actor de doblaje Moti. “Esperamos que el público valore el trabajo que hay detrás y que todos salgamos con un buen sabor de boca; es un cierre que celebra el esfuerzo, la creatividad y la colaboración de todos los equipos”, afirmaron las organizadoras.
La segunda edición de Zam Jam confirma el crecimiento del evento en la ciudad, donde muchos participantes repiten y la comunidad tecnológica local continúa consolidándose. María y Nazareth se mostraron optimistas: “Todo apunta a que el próximo año volveremos con una tercera edición”.
Zamora ha demostrado una vez más que la innovación y el talento joven tienen un espacio propio, y que incluso en un fin de semana, la creatividad puede transformar ideas en experiencias jugables únicas.