La recuperación estética y patrimonial del centro de Zamora sigue encontrando obstáculos que van más allá de las grandes obras. En esta ocasión, es un vecino de la calle San Torcuato quien alza la voz para reclamar la retirada del abundante cableado de telecomunicaciones que rodea la fachada de una vivienda histórica situada a mitad de esta céntrica vía.
El inmueble perteneció a Segundo Viloria Escarda, arquitecto municipal de Zamora y autor de destacados proyectos de la ciudad, entre ellos el emblemático Mercado de Abastos, actualmente inmerso en un proceso de rehabilitación integral.
Los responsables y familiares responsables del edificio, explican que su intención es acometer una mejora de la fachada y contribuir a embellecer una de las calles más transitadas de la capital. Sin embargo, denuncia que mientras compañías suministradoras como Iberdrola mostraron disposición para colaborar y facilitar la retirada de instalaciones obsoletas, la respuesta obtenida por parte de diversas operadoras de telefonía está siendo mucho más compleja.
El propietario considera que la presencia de numerosos cables cruzando y rodeando la fachada impide una rehabilitación adecuada y perjudica la imagen de un inmueble con valor histórico y patrimonial dentro del entramado urbano de la ciudad.
«Lo único que pretendemos es que la casa luzca como merece y que el centro de Zamora gane en belleza y orden», señala Belmonte, quien espera que la difusión pública de la situación permita que la petición llegue a las personas con capacidad de decisión dentro de las compañías implicadas.
La reivindicación abre además un debate recurrente en muchos cascos históricos españoles: la necesidad de soterrar o reorganizar el cableado aéreo que todavía permanece visible en numerosas calles y edificios de valor patrimonial.
Mientras Zamora afronta importantes proyectos de recuperación urbana y patrimonial, vecinos como Juan Alberto recuerdan que la mejora de la imagen de la ciudad también pasa por actuaciones aparentemente sencillas, pero de gran impacto visual, como la eliminación de cables en fachadas históricas.
La vivienda de San Torcuato, vinculada a una de las figuras más relevantes de la arquitectura zamorana del siglo XX, espera ahora que las gestiones prosperen para poder mostrar una imagen acorde a la importancia histórica del inmueble y contribuir a que el corazón de la ciudad siga recuperando el esplendor que merece.