El comercio exterior de Zamora con los países del Mercosur mantiene un volumen aún limitado, pero presenta un perfil definido y con margen de crecimiento, especialmente en los productos agroalimentarios de mayor valor añadido. Así lo ha expuesto Carlos Prieto, director del Departamento de Comercio Internacional y Nuevas Tecnologías de la Cámara de Comercio de Zamora», al analizar los datos de intercambio y las posibles implicaciones del futuro acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.
Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones zamoranas a este mercado alcanzaron los 964.000 euros, frente a 4,87 millones de euros en importaciones, en una relación comercial muy concentrada en pocos productos y destinos. En el caso de las ventas exteriores, cerca del 85 % corresponde a productos agroalimentarios y bebidas, con un claro protagonismo de quesos y vinos, que se dirigen mayoritariamente a Brasil.
Según ha señalado Prieto, se trata de productos bien posicionados, con capacidad de crecimiento en mercados emergentes y con un recorrido interesante si se consolidan las condiciones de acceso. En este sentido, el acuerdo UE-Mercosur contempla cuotas crecientes para los quesos, lo que permitirá que los aranceles tiendan progresivamente a cero en los próximos años. En el ámbito de las bebidas, el marco comercial también prevé un impulso a la exportación de vinos, especialmente hacia mercados en fase de desarrollo.
Importaciones concentradas en carne argentina
En el capítulo de las importaciones, el comercio de Zamora con Mercosur se concentra casi en su totalidad en productos cárnicos, fundamentalmente carne de vacuno procedente de Argentina. Aunque el volumen no es elevado en términos absolutos, este apartado explica la mayor parte de las importaciones y es el que genera mayor atención en el sector ganadero de la provincia.
El acuerdo prevé cuotas de importación para productos sensibles como carne de vacuno, aves de corral, etanol o miel, lo que puede tener incidencia directa en determinadas actividades del medio rural zamorano. Desde la Cámara de Comercio se subraya, no obstante, que el impacto no será homogéneo y que en algunos casos se ha sobredimensionado el efecto real, como ocurre con el cereal, donde la afección se considera limitada.
Salvaguardas y exigencias sanitarias
Carlos Prieto ha recordado que el acuerdo incorpora mecanismos de salvaguarda, que permitirían frenar la reducción arancelaria si se producen distorsiones significativas de precios, vinculadas a determinados umbrales. Aunque su activación no es sencilla, estos instrumentos forman parte del marco de protección para los productores europeos.
En cuanto a las condiciones sanitarias, ha explicado que las empresas cárnicas de Mercosur solo pueden exportar a la UE si sus instalaciones están autorizadas por Bruselas y cumplen los requisitos exigidos. Aun así, se reconoce que la normativa europea es más estricta, lo que implica mayores costes de producción para las empresas locales frente a sus competidores internacionales.
La miel y otros sectores bajo seguimiento
Otro de los sectores que sigue con especial atención la evolución del acuerdo es el apícola, ya que se permitirá la importación de hasta 40.000 toneladas de miel a nivel comunitario. Se trata de una cuota global para toda la Unión Europea, no específica para España, pero con capacidad para influir en un mercado ya tensionado por los precios.
El comercio de Zamora con Mercosur dibuja así un escenario de oportunidades selectivas, con queso y vino como principales fortalezas exportadoras, un intercambio aún reducido y un acuerdo que obliga a vigilar de cerca los sectores más sensibles mientras se exploran nuevas vías de internacionalización para el agroalimentario zamorano.