En el Pasaje de Olmedo de Zamora, las paredes se han convertido en un espacio donde conviven dos realidades que chocan entre sí: la poesía callejera espontánea y el deterioro de fachadas y muros por pintadas repetidas.
Como ejemplo la pared de este entorno del centro zamorano donde aparecen frases como "Amen, así sin tilde" o “Si no fuera pa mirarte no tendría cinco sentidos”. Son textos cortos, con un tono claramente poético, que llaman la atención por su contenido, pero también por estar escritos directamente sobre la piedra y las fachadas del entorno histórico.
Aquí surge el debate. Para algunos vecinos, estas frases pueden parecer una forma de expresión poética en la calle, algo inesperado que rompe la rutina del espacio urbano. Para otros, son simplemente pintadas que ensucian el casco histórico y dañan la imagen de la ciudad.
El problema no es algo puntual en la capital. Las pintadas aparecen, se limpian y vuelven a aparecer en los mismos lugares o en otros cercanos. El Ayuntamiento de Zamora ha reforzado en varias ocasiones la limpieza de fachadas, pero la situación se repite de forma constante.
Esto ha generado preocupación entre vecinos y asociaciones del entorno histórico, que piden más vigilancia y medidas para evitar que estos mensajes sigan apareciendo en un espacio con alto valor patrimonial y turístico. Señalan que cada pared afectada forma parte de la imagen de la ciudad y que su deterioro es visible.
El resultado es un paisaje urbano en el que se mezclan dos lecturas muy distintas: la de unos versos breves que podrían entenderse como poesía callejera improvisada, y la de unas pintadas que alteran y ensucian el patrimonio, manteniendo abierto un conflicto que se repite en el tiempo.