Una paciente atendida en el Hospital Virgen de la Concha de Zamora ha denunciado una situación que describe como de bloqueo asistencial y administrativo en torno a una resonancia magnética cuyo informe, asegura, no está disponible, pese a que las imágenes sí figuran descargadas en el sistema sanitario.
El caso se remonta al pasado 8 de mayo, cuando acude al servicio de Traumatología. Según su testimonio, el especialista no puede valorarla al no disponer del informe radiológico, aunque le comunican que las imágenes si han sido descargadas, por lo que es derivada a la secretaría de Rayos para intentar resolver la incidencia.
El 11 de mayo, al regresar al servicio, le indican que debe presentar una reclamación. En ese momento se le informa de que las resonancias realizadas aquella jornada habrían sido remitidas a una empresa externa en Segovia, dentro del circuito de externalización de pruebas diagnósticas. A partir de ahí, la trazabilidad del estudio, asegura, se pierde.
Desde entonces, la paciente relata un escenario de incertidumbre creciente y falta de respuestas claras. Afirma haber presentado varias quejas sin que se le precise dónde se encuentra la prueba ni cuándo estará disponible el informe. A ello se suma, según explica, la recepción de versiones distintas dentro del propio circuito asistencial, lo que alimenta aún más la sensación de descontrol.
La preocupación se intensifica por la cercanía de una cita clave con neurocirugía en Salamanca prevista para el 2 de junio, para la que necesita la resonancia. En ese contexto, distintos profesionales habrían planteado posibles diagnósticos aún abiertos, entre ellos una esclerosis múltiple o una necrosis de cadera, a la espera de pruebas definitivas que permitan avanzar en el diagnóstico.
La afectada describe además una situación clínica de gran impacto personal desde octubre de 2025, con dolor crónico persistente, pérdida de sensibilidad en un lado del cuerpo y una limitación funcional severa, con dos hernias cervicales, protusión de médula y en la zona lumbar. Señala que se encuentra en baja laboral y bajo tratamiento con fentanilo debido a la intensidad del dolor, con una dependencia parcial para actividades básicas del día a día. “Mi marido tiene que ayudarme a ducharme y vestirme”, relata.
La auxiliar sanitaria pone el foco en la coordinación entre servicios y la gestión de las pruebas cuando intervienen empresas externas, un modelo que, según distintas fuentes del ámbito sanitario, se ha ido extendiendo en la comunidad autónoma para reducir listas de espera en radiodiagnóstico, pero que genera dudas en la trazabilidad de los estudios.
El episodio se produce en un contexto en el que el Hospital Virgen de la Concha ha acumulado en los últimos meses diversas quejas relacionadas con demoras, circuitos administrativos complejos y externalización de pruebas diagnósticas, según recogen fuentes sindicales y de usuarios.
En el marco del sistema público de salud, la normativa vigente reconoce el derecho de los pacientes a acceder a sus informes clínicos y a la documentación derivada de su atención, incluidos resultados de pruebas diagnósticas y su historia clínica, elementos esenciales para garantizar la continuidad asistencial y la toma de decisiones médicas en otros niveles del sistema sanitario.