domingo 29/5/22

¡A nosotros nos tocó la lotería el 2 de diciembre!

Carta de agradecimiento de una familia zamorana a los profesionales del 12 de Octubre y del Hospital de Móstoles, así  como a todos los que nos han hecho llegar su apoyo por los duros momentos que hemos pasado 

Somos una familia de Granja de Moreruela y de Otero de Bodas y desde hace unos días somos "millonarios". A nosotros nos tocó la Lotería de Navidad antes del Sorteo. No, no tenemos ningún décimo de El Gordo, ni del segundo o tercer premio. Puede que alguna pedrea. Este año nos da igual. Como digo, ya nos tocó la lotería el 2 de diciembre cuando unos magníficos profesionales del Hospital 12 de Octubre de Madrid operaron con éxito del corazón a nuestro Álex , que padecía sin saberlo una malformación congénita agravada con una bacteria que se le había alojado en ese órgano que a los 13 años debería funcionar como una máquina perfecta pero que, en ocasiones, no bombea con el brío propio de la adolescencia.

Este fue el desenlace, pero el "infortunio" comenzó una semana antes con un cuadro de diarrea y fiebre alta. Y nos volvió a tocar la Lotería cuando en el Hospital de Móstoles, población cercana al municipio en el que residen los padres de Álex, Arroyomolinos, descartaron lo más "sencillo" y descubrieron que, en realidad, mi sobrino tenía una bacteria rara alojada en el corazón. Inmediatamente, el equipo sanitario decidió derivarlo al Hospital 12 de octubre, donde la diligencia y la profesionalidad de sus sanitarios jugaron a favor de la vida de nuestro niño.

La noticia fue un jarro de agua helada. Además del microbio, Álex sufría una malformación congénita en su joven corazón y había que operar de forma inmediata, con el riesgo añadido de una infección. Fueron horas de angustia, de temor, de lágrimas pero, sobre todo, de sentir el dolor de unos padres que se enfrentaban a la prueba más dura de su vida. Días de UCI y de planta...18 días....Y el 16 de diciembre, nos volvió a tocar el boleto ganador. Álex regresó a casa, pálido, con caminar lento, con la agenda llena de citas hospitalarias, pero feliz de estar con su familia, de dormir en su habitación, de "reencontrarse" con su hermana Lucía, "y con el mando de la Play", me recuerda él en broma, de acariciar al perro de su padre, Inu, en definitiva, de regresar a la "nueva normalidad" que le espera a partir de ahora.

La primera batalla parece estar ganada; ahora, queda seguir "guerreando" con la bacteria y otras pequeñas "escaramuzas" que seguro irá superando con la misma valentía con la que ha encarado esta "mala pasada" que le ha deparado la vida.

No hubiéramos superado este trance sin la profesionalidad de las personas que conforman una Sanidad magnífica que nos empeñamos en desairar con recortes y debates políticos inútiles. Que sirvan estas líneas para lanzar un grito en defensa de la Sanidad Pública, la de Madrid y la del resto de España, de nuestros médicos/as, enfermeros/as, auxiliares, celadores...todo el equipo humano que nos "cuida", con menos recursos de los necesarios y casi siempre con una sonrisa y una palabra amable.

Pero también hubiéramos flaqueado sin el apoyo de tanta y tanta gente que nos ha empujado con su ánimo. Los primeros, mi novio (sus abrazos siempre reconfortan), y la familia, la de aquí y la de Francia, la propia y la política, con mención especial a esos primos que cada día, a primera hora de la mañana, enviaban decenas de mensajes tras los que se "escondía" la preocupación disfrazada de coraje.

A nuestro pueblo, Granja de Moreruela, y a Otero de Bodas, el otro pueblo de Álex, que se han volcado en el apoyo a los cuatro abuelos, que han sufrido en silencio y siempre aparentando "tranquilidad" una angustia que no puedo ni imaginar. A la Asociación Santa María de Moreruela: el árbol de Navidad de Arroyomolinos ya luce los adornos que elaboraron para Álex y Lucía. A mi primo José Carlos, que "revolvió" el listín telefónico de media España hasta lograr contactar con Óscar Pinchi, el jugador de Las Palmas y futbolista favorito de Álex. Al propio jugador, que le robó horas a su día para grabar un vídeo de ánimo. A mi jefe, que contactó con el youtuber Yo soy Plex, el favorito de los dos hermanos, para desearle una pronta recuperación. Este joven toresano ha demostrado su  arte en el dominio de las redes sociales pero, sobre todo, ha puesto de manifiesto su gran corazón. A Daniel Grao, el protagonista de la serie de TVE "Hit", que también quiso aportar su grano de arena con un emotivo vídeo de ánimo.

Al Atlético Zamora, que dirige el primo Tomy, por su camiseta de ánimo.

Atlético Zamora

A Pilar, por la camiseta del Real Madrid firmada por Benzema, Vinicius, Carvajal...todos los jugadores del equipo favorito de mi sobrino, a los que desde aquí agradecemos el detalle tan hermoso que han tenido. ¡Álex todavía está flipando!.

A los amigos y amigas, unos rezando y poniendo velas, otros con mensajes constantes. Ninguno ha dejado de reconfortarnos ni un minuto del día. Soraya, hemos estado comiendo tu tortilla de patata, croquetas y tarta de manzana ¡durante dos semanas!. Todos sabéis que sois familia más que amigos.

A los amigos y profesores del Instituto Gabriel Mistral de Arroyomolinos, por su pancarta llena de cariño y de palabras de aliento.

A mis compañeros de trabajo, que han doblado horas para que yo pudiera estar en Madrid. Nunca podré devolverles las "horas extra", pero nunca me cansaré de darles las gracias. ¡GRACIAS! en mayúsuculas.

A la madrastra "buena" de este relato, médico de profesión, que no solo cuida de Álex, sino que también nos ha tranquilizado con sus explicaciones. Al padrastro "bueno", que le ha tocado ejercer de taxista. A Lucía, mi sobrina, por mantener esa energía que nos ha arrancado una sonrisa sin tener ganas de reír y por sus dibujos "abstractos" de bienvenida a su hermano. A Paula, la hermana de Lucía, una universitaria con la cabeza bien amueblada, que no ha dejado de preguntar ni un solo día por Álex.

Y agradecimiento y apoyo a unos padres que se han enfrentado a la batalla más dura de su vida con una entereza forjada a través del dolor y la impotencia de no poder hacer nada, salvo mantener la esperanza, con el amor y el compromiso de cómo ser padres sin convivir en el mismo techo.

A los que hoy sean millonarios o les haya tocado un pellizco de El Gordo, ¡Enhorabuena!. A los que no, miren a su alrededor. Las mejores cosas de la vida no se compran con dinero y si tienen salud y familia, ya son "supermillonarios". Después de todo, puede que sí exista el milagro de la Navidad.

Youtube de Álex: Alex MCO22

¡A nosotros nos tocó la lotería el 2 de diciembre!
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