La calle Balborraz volvió a demostrar este sábado por qué se ha convertido en uno de los espacios más dinámicos y atractivos del casco histórico de Zamora. La celebración de una nueva edición del Mercado de Balborraz transformó durante toda la mañana este emblemático enclave en un animado escaparate de artesanía, gastronomía y creatividad local.
Vecinos, turistas y curiosos recorrieron los diferentes puestos instalados a lo largo de la calle, generando un constante ambiente de actividad en una jornada marcada por el buen tiempo y la amplia variedad de propuestas presentes en el mercado.
Artesanos y productores llegados de distintos puntos de la provincia y de Castilla y León mostraron sus creaciones y productos de proximidad, desde cerámica y joyería artesanal hasta miel, quesos, jabones naturales, chocolate, artículos decorativos y numerosas elaboraciones realizadas de forma tradicional.
La iniciativa volvió a poner en valor el talento de pequeños creadores y emprendedores, ofreciendo una plataforma para dar visibilidad a proyectos locales en un entorno único como el casco antiguo zamorano.
Además de la actividad comercial, la jornada contó con una vertiente participativa gracias al taller solidario organizado por AZAYCA.
A lo largo de la mañana, Balborraz registró un constante flujo de visitantes, consolidándose una vez más como uno de los puntos neurálgicos de la capital durante el fin de semana. El mercado se ha convertido en una herramienta de dinamización urbana que contribuye a atraer público al centro histórico y a reforzar el papel de la artesanía y el comercio de cercanía dentro de la vida cultural de Zamora.