domingo. 21.07.2024
edificio del banco de castilla
edificio del banco de castilla
El Colegio Oficial de Arquitectos de León (COAL) ha anunciado el reconocimiento de tres representativos edificios del Movimiento Moderno situados en León, Salamanca y Zamora. Estos edificios serán distinguidos con la prestigiosa placa de la Fundación Do.co.mo.mo (Documentación y Conservación del Movimiento Moderno), destacando su importancia arquitectónica y su contribución al patrimonio cultural de la región.

El edificio de viviendas de Calle Padre Isla 11, de la capital leonesa, es una muestra representativa de la arquitectura moderna residencial integrada en el entorno urbano de la ciudad. Proyectado por los arquitectos Juan Torbado Franco y Ramón Cañas y del Río, y edificado en los años 1938-1939, resuelve la distribución de cinco viviendas por planta de extensa superficie, con el empleo audaz de sus cuatro fachadas y de cinco patios de luces ubicados en el interior del solar.

Por su parte, el Colegio Mayor Hernán Cortés (Paseo de San Vicente, núm 103 de Salamanca), proyectado por el reconocido arquitecto y académico Antonio Fernández Alba, fallecido el 7 de mayo de este mes a los 96 años. Es una residencia estudiantil inaugurada en 1957, que ha sido un punto de encuentro para generaciones de estudiantes. Su estructura refleja los principios del Movimiento Moderno aplicados a la educación y la vida comunitaria. Esta obra de Fernández Alba en este colegio mayor es un ejemplo destacado de su capacidad para combinar funcionalidad y una estética marcadamente tectónica, en un emplazamiento complejo, marcado por el desnivel y herencia de la ubicación de la antigua muralla medieval de la ciudad.

Finalmente, el Banco de Salamanca (actualmente edificio del Banco Popular del Grupo Santander, en Calle Santa Clara 32 de Zamora), forma parte del casco histórico con una apariencia sobria, elegante y funcional, representa un ejemplo destacado de la arquitectura moderna despojada de ornato. Construido en 1965 y proyectado por los arquitectos Adolfo Bobo y Lucas Espinosa Navarro, su estructura y estética lo han posicionado como un símbolo del desarrollo económico y social de la ciudad y es un ejemplo de equipamiento de uso administrativo del registro de edificios del Movimiento Moderno.

La Fundación Do.co.mo.mo, dedicada a la documentación y conservación del patrimonio arquitectónico moderno, dispone de un edificio donde recoge entre otros casi 2500 edificios construidos entre 1925 y 1975, destacados por su valor histórico y arquitectónico, reconociendo su contribución a la evolución de la arquitectura contemporánea en España.

La distinción con las placas, se llevará a cabo en ceremonias individuales en cada una de las ciudades durante el mes de la Arquitectura. Estos eventos no solo celebran la importancia de estos edificios, sino que también promueven la concienciación sobre la necesidad de conservar y proteger el patrimonio arquitectónico moderno, que define la identidad de nuestras ciudades.

La edificación del movimiento moderno en Zamora recibira el reconocimiento del COAL