El Duero crece a su paso por Zamora y anega aceñas y paseos fluviales en un episodio de lluvias persistentes

El río Duero mantiene este 1 de febrero una tendencia claramente ascendente a su paso por Zamora, alimentado por un episodio continuado de lluvias y por la recogida de caudales procedentes del deshielo en las montañas, que siguen aportando agua desde los distintos afluentes.
aceñas
photo_camera aceñas

El aumento del nivel del río ha provocado ya el desbordamiento del Duero en varios puntos del casco urbano, con especial incidencia en las aceñas de Pinilla, Olivares, Cabañales y Gijón, que permanecen parcialmente anegadas. También parques y jardines colindantes a las orillas del río presentan zonas inundadas, una imagen que se repite tanto en la capital como en distintos puntos de la provincia, donde las avenidas de agua están marcando el pulso de este invierno.

El paseo junto al río ofrece hoy una estampa singular. Un mojabobos intermitente, que por momentos da paso a una llovizna fina, acompaña una temperatura relativamente agradable, lo que ha animado a cientos de zamoranos a acercarse hasta las riberas para comprobar de primera mano el estado del Duero. Menos habituales son hoy los corredores y ciclistas, y tampoco se observa actividad fluvial, salvo las barcas de Javi, propietario de las aceñas de Pinilla, que permanecen bien amarradas a la orilla ante la fuerza del agua.

Los pantalanes de acceso para piragüistas y pescadores ya aparecen prácticamente en horizontal respecto al paseo, una señal inequívoca del crecimiento del nivel del río. El Duero sigue ganando volumen y no se descarta que alcance niveles aún más altos en las próximas horas si se mantienen las aportaciones actuales.

 El Duero inunda aceñas y paseos a su paso por Zamora_39
El Duero inunda aceñas y paseos a su paso por Zamora_39

En cuanto a los datos, el caudal del río Duero ha superado los 450 metros cúbicos por segundo (m³/s) durante la jornada del sábado 31 de enero, manteniéndose elevado este 1 de febrero de 2026. En puntos cercanos, como Toro, se han registrado picos próximos a los 495 m³/s, lo que confirma la magnitud del episodio hidrológico. En las últimas 24 horas, el caudal ha aumentado en torno a 50 m³/s, reforzando la tendencia al alza.

Este crecimiento ha tenido ya consecuencias directas. El Ayuntamiento de Zamora ha procedido a precintar varios paseos ribereños, como la zona de Los Pelambres, ante el riesgo que supone la proximidad del agua y la fuerza de la corriente. Al mismo tiempo, embalses y saltos de la cuenca permanecen a la espera de instrucciones para desaguar si fuera necesario, dentro de una vigilancia constante de la situación.

Las autoridades insisten en un mensaje claro: extrema precaución. Se recomienda a la ciudadanía respetar las limitaciones de paso, evitar zonas anegadas y no aproximarse a orillas, aceñas o infraestructuras fluviales mientras se mantenga este episodio de caudales excepcionalmente altos.

El Duero, crecido y poderoso, marca estos días el ritmo de Zamora. Un río que atrae miradas y paseos, pero que recuerda, una vez más, la necesidad de prudencia ante la fuerza del agua.

Comentarios