El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Zamora, Manuel Alesander, ha comparecido en rueda de prensa para explicar los motivos de la clausura temporal de las duchas en la piscina municipal de Los Almendros, tras detectarse un positivo en legionela en el sistema de agua caliente sanitaria (ACS).
Durante su intervención, Alesander reconoció que la comparecencia se ha organizado con carácter urgente para aclarar la situación ante la ciudadanía, después de que en días anteriores él mismo desmintiera públicamente la existencia de problemas en la instalación. “Lo primero que hay que hacer es ser claros y decir que existe un problema y que se están tomando las medidas correctoras oportunas”, afirmó.
Según explicó el concejal, la primera toma de muestras se realizó el 4 de marzo, cuyos resultados, conocidos el 18 de marzo, arrojaron un positivo en legionela en las duchas. Ese mismo día se efectuó una segunda muestra para confirmar el resultado.
Posteriormente, el 29 de marzo se obtuvieron nuevos análisis que descartaban la presencia de la bacteria en las duchas, en el retorno del ACS y en el agua fría, pero mantenían un resultado positivo en el circuito de agua caliente sanitaria.
Ante esta situación, y pese a que inicialmente los servicios de Sanidad no detectaron problemas graves durante una inspección, finalmente se optó por el cierre preventivo de las duchas, una medida que Alesander calificó como “prudente y adecuada”.
El concejal insistió en varias ocasiones en que no existe ningún riesgo para los usuarios de la piscina, ya que el positivo se limita al circuito de agua caliente y no afecta en ningún caso al agua de los vasos. “Ni anteriormente ni actualmente hay ningún problema con la instalación en cuanto al baño. De haberlo habido, Sanidad habría decretado el cierre total”, subrayó.
Está previsto que el próximo 15 de marzo se realice una nueva toma de muestras para confirmar que las medidas correctoras aplicadas han sido efectivas. Los resultados tardarán varios días, por lo que las duchas permanecerán cerradas hasta entonces.
Uno de los aspectos más destacados de la comparecencia fue el reconocimiento de una “falta de comunicación” entre la empresa gestora, los servicios técnicos municipales y la Concejalía de Deportes. Según Alesander, esta descoordinación provocó que desmintiera un problema que posteriormente se confirmó parcialmente.
“El primer cabreado soy yo”, admitió, asegurando que ya se han tomado medidas para evitar que una situación similar vuelva a repetirse. También defendió que, de haber contado con toda la información desde el principio, su mensaje público habría sido distinto.
Pese a la polémica, el concejal quiso trasladar un mensaje de tranquilidad a los usuarios, destacando que los controles sanitarios funcionan correctamente y que las instalaciones deportivas municipales son seguras.
“El problema existe, se corrige y se informa. Eso es lo que hay que hacer”, concluyó.