La polémica por los restos del muro demolido en Rabiche ha llegado al Ayuntamiento de Zamora después de que el grupo político Ahora Decide denunciara la aparición de un supuesto vertedero improvisado en la zona de San Frontis. La respuesta del alcalde, Francisco Guarido, no se hizo esperar y pasó por negar cualquier irregularidad en el depósito de los materiales.
El regidor explicó que los escombros procedentes de la actuación realizada en Rabiche fueron trasladados a una parcela privada con autorización expresa de su propietario y defendió que se trata de una medida provisional vinculada a una intervención de urgencia.
“Se echaron en una parcela con autorización del dueño”, aseguró Guarido, quien insistió en que la situación no puede calificarse como un vertedero ilegal ni supone una actuación fuera de la normativa.
El alcalde recalcó además que el almacenamiento de los restos es temporal y avanzó que el material será retirado paulatinamente. “Todo eso se va a quitar evidentemente”, afirmó, tratando de rebajar la polémica surgida tras las críticas lanzadas por Ahora Decide.
Desde el equipo de Gobierno sostienen que la actuación se ha realizado dentro de los márgenes permitidos y con el consentimiento de la propiedad donde actualmente permanecen depositados los restos del muro.