Al cabo de un año de los grandes incendios que asolaron esta provincia, cuando la semana pasada se cumplía el aniversario del segundo incendio y la Junta de Castilla y León organizaba actos en memoria de los fallecidos, la otra cara de la moneda la constituye el día a día de los trabajadores de las cuadrillas de tierra del operativo de Zamora, que tienen que celebrar estos aniversarios trabajando en condiciones de trabajo inaceptables dentro de los terrenos incendiados el año pasado.
Hay que explicar que estos trabajos se vienen realizando, desde hace pocas semanas, en medio de terrenos quemados, sin sombra, sobre los terrenos calcinados en los incendios de año pasado, pisando unas cenizas que contienen sustancias cancerígenas, respirando estas mismas sustancias y en terrenos de difícil movilidad, con temperaturas que superan ampliamente los 30 grados y en determinados momentos por encima de los 35º, ataviados además con el EPI correspondiente.
Además por si no fuera suficiente la penosidad de estos trabajos, que teóricamente deberían ser de carácter ligero, estos trabajadores y en estas condiciones, deben acudir inmediatamente a un incendio en caso de ser requeridos para ello, lo que supone, no solo un peligro para los trabajadores, sino una evidente disminución de la eficacia del Operativo de Extinción.
Desde CCOO y a efectos del cumplimiento del apartado 4.1.1 del Acuerdo del Dialogo Social firmado el pasado 27 de septiembre de 2022, entendemos que la situación descrita es la que este acuerdo trataba de evitar expresamente y que una correcta aplicación de dicho Acuerdo debería evitar este tipo de situaciones.
Para CCOO es imprescindible que los responsables del Operativo de extinción en Castilla y León, pero especialmente en Zamora, se tomen en serio la protección de los trabajadores, bomberos forestales, que son sistemáticamente maltratados por la indiferencia absoluta de la Administración Autonómica.
Hay que explicar que estos trabajos se vienen realizando, desde hace pocas semanas, en medio de terrenos quemados, sin sombra, sobre los terrenos calcinados en los incendios de año pasado, pisando unas cenizas que contienen sustancias cancerígenas, respirando estas mismas sustancias y en terrenos de difícil movilidad, con temperaturas que superan ampliamente los 30 grados y en determinados momentos por encima de los 35º, ataviados además con el EPI correspondiente.
Además por si no fuera suficiente la penosidad de estos trabajos, que teóricamente deberían ser de carácter ligero, estos trabajadores y en estas condiciones, deben acudir inmediatamente a un incendio en caso de ser requeridos para ello, lo que supone, no solo un peligro para los trabajadores, sino una evidente disminución de la eficacia del Operativo de Extinción.
Desde CCOO y a efectos del cumplimiento del apartado 4.1.1 del Acuerdo del Dialogo Social firmado el pasado 27 de septiembre de 2022, entendemos que la situación descrita es la que este acuerdo trataba de evitar expresamente y que una correcta aplicación de dicho Acuerdo debería evitar este tipo de situaciones.
Para CCOO es imprescindible que los responsables del Operativo de extinción en Castilla y León, pero especialmente en Zamora, se tomen en serio la protección de los trabajadores, bomberos forestales, que son sistemáticamente maltratados por la indiferencia absoluta de la Administración Autonómica.