sábado. 02.03.2024
pastelero Carlos Morillo
pastelero Carlos Morillo

Los buñuelos son un postre clásico que aparecen en las pastelerías a finales de octubre, ya que de manera tradicional se elaboran para la celebración de “Todos los Santos”. Se trata de una masa hecha a base de harina mezclada con leche y huevo, con la que se preparan bolas para freír con abundante aceite en una sartén. Puede llegar a doblar su volumen, es por esta razón por la que se les denomina con el apelativo “de viento”, lo que facilita que puedan rellenarse de crema o nata principalmente, todo apunta a que el origen de la receta es árabe.

“Buñuelos de Viento
“Buñuelos de Viento

El toresano y pastelero Carlos Morillo a sus 49 años lleva trabajando en este oficio desde los 17, aunque recuerda ayudar siempre a su familia desde pequeño, especialmente en fechas señaladas como estas. Su padre abrió su primera pastelería en el año 1971 y él nació en el año 1974 “con los pasteles debajo del brazo”. Llegaron a tener dos pastelerías en la ciudad de Toro, una en la calle Puerta Nueva y otra en la Plaza Porticada. 

“Buñuelos de Viento1

Con el tiempo Carlos se quedo a cargo del negocio familiar, lo que le llevo a tomar la decisión de cerrar ambas tiendas. En tiempos de pandemia se recicló y emprendió  “en solitario” pero siempre con la ayuda y de la mano de su gran mujer Ana, la que ordena “su caos” y cuando cierra su oficina no se marcha a casa sin pasar antes por la pastelería o la que te despacha sábados, domingos y festivos junto con su dependienta. 

Lleva semanas trabajando para que todos los toresanos y foráneos que lo deseen hagan estos días parada en “ El Postre” parar comprar sus estupendos buñuelos, difícil inclinarse por los de nata o crema. Nada más ni nada menos que 32 años realizando sus buñuelos de viento, se levanta a las 4 de la mañana y llegará a vender en torno a un total de 200kg. 

“La Pastelería el Postre” es un local moderno y acogedor situado en la Plaza de Santa Marina número 22, donde se pueden comprar dulces de todo tipo elaborados de manera artesanal. Tanto como para llevar como para comer allí tomando un café o si eres muy amigo de “el pastelero” puedes disfrutar un rato con él tomando incluso una cerveza, si no tiene el horno encendido, porque si por algo se les caracteriza es por su trato tan agradable, amable y familiar.

pastelería el postre
pastelería el postre

El pastelero Carlos Morillo y sus exquisitos “Buñuelos de Viento”