“La han puesto en un espacio pequeño, prácticamente sobre un paso de cebra y con problemas de aparcamiento. Así no se puede trabajar”, trasladan. Si bien las razones esgrimidas tienen poca lógica ya que en el lugar próximo al que reivindican, hay sitio y salida privilegiada para estos profesionales.
De una docena de taxis… a solo tres
La realidad del sector en Toro es clara: de los más de diez taxis que llegaron a operar en la ciudad, hoy apenas quedan tres. Un descenso progresivo que, lejos de revertirse, se agrava con decisiones que, según los profesionales, “no ayudan a mantener el servicio”. “Nos tratan a patadas. Se hace lo que se puede y se llega hasta donde se llega”, resumen con contundencia.
Un servicio público en riesgo
Los taxistas insisten en que no se trata solo de su situación laboral, sino del impacto en la ciudadanía. Toro no es solo turismo. Es población mayor, desplazamientos al centro de salud, conexiones con la estación de autobuses o necesidades diarias que dependen directamente del taxi. Y con solo tres vehículos operativos, cualquier obstáculo se traduce en peor servicio. Si bien las realidades pasan de la parada al teléfono que todos los toresanos conocen y en caso de necesidad, la atención es inmediata. Los taxistas han recabado firmas para que se les atienda, y desde el Consistorio no ha habido negativa a la consulta en ningún momento como han trasladado a este diario.
La respuesta del Ayuntamiento
Desde el equipo de gobierno reconocen la problemática y aseguran que ya se han planteado alternativas. Entre ellas, la creación de nuevas paradas en puntos estratégicos como la estación de autobuses y el centro de salud, con el objetivo de adaptar el servicio a las necesidades reales de la población.
Eso sí, estas propuestas deberán contar con el visto bueno de los propios taxistas. También de los profesionales de la seguridad vial y de la aprobación definitiva en pleno. Los estudios se están realizando y la presión por parte de los taxistas en fácil de resolver ya que se han propuesto varias alternativas que quedan pendientes solo de una reunión final en la que aclarar necesidades y ubicaciones, son tres licencias y el problema está en que los mismos profesionales se pongan de acuerdo en turnos y en donde establecer sus paradas, el equipo de gobierno está atengo a sus peticiones.
Un modelo que necesita adaptarse
Actualmente, la parada habilitada apenas tiene capacidad para dos vehículos, una situación que, según el Ayuntamiento, responde también a la operativa real del servicio, ya que rara vez coinciden más taxis en ese punto.
Además, uno de los profesionales no suele estacionar en la parada, actuando como taxi “de volante” por la ciudad.
Más allá de la Plaza de Santa Marina
El debate de fondo es claro: dónde debe estar el taxi en Toro.
El Ayuntamiento insiste en que no todo puede concentrarse en la Plaza de Santa Marina, mientras que los taxistas defienden que la ubicación debe ser funcional, visible y segura.
Dos visiones que ahora deberán encontrar un punto de equilibrio.
Clave
Toro se enfrenta a un problema silencioso: cada vez menos taxis para una población que sigue necesitando el servicio. La ubicación de una parada no es solo urbanismo… es movilidad, seguridad y atención ciudadana.