La noche más mágica del año se celebrará finalmente en Zamora, aunque con importantes medidas de seguridad derivadas de las altas temperaturas y del elevado riesgo de incendios que afecta a la provincia.
El Ayuntamiento de Zamora ha puesto en marcha un dispositivo especial con motivo de las tradicionales Hogueras de San Juan, una celebración que este año estará marcada por la prudencia y la prevención debido a la situación meteorológica excepcional que atraviesa buena parte de Castilla y León.
La principal novedad será el tamaño de la hoguera. La tradicional estructura que cada año arde en la Ciudad Deportiva verá reducidas notablemente sus dimensiones con el objetivo de minimizar cualquier riesgo derivado de la propagación de chispas o de un comportamiento incontrolado de las llamas.
Pero no será la única medida.
El operativo diseñado por el Consistorio contempla la presencia permanente de dos retenes del Servicio de Extinción de Incendios que permanecerán desplegados alrededor de la hoguera durante toda la celebración para actuar de forma inmediata ante cualquier incidencia que pudiera producirse.
Además, durante toda la tarde se ha procedido al remojado preventivo del entorno del aparcamiento de la Ciudad Deportiva, una actuación destinada a reducir la combustibilidad de la vegetación y del terreno próximo al lugar donde se desarrollará el acto.
Las medidas llegan en un contexto especialmente delicado para la provincia. Zamora se encuentra inmersa en una intensa ola de calor que ha obligado a activar avisos meteorológicos por altas temperaturas y que mantiene elevados los índices de riesgo de incendios forestales.
Precisamente por esa razón numerosas localidades de la provincia han optado por suspender sus hogueras tradicionales o reducirlas al mínimo, priorizando la seguridad frente a cualquier otro criterio.
En la capital, sin embargo, se ha apostado por mantener viva una tradición profundamente arraigada entre los zamoranos, aunque adaptándola a las circunstancias excepcionales de este año.
La noche de San Juan volverá así a reunir a cientos de personas alrededor del fuego, símbolo ancestral de purificación, renovación y bienvenida al verano.
Eso sí, este año más vigilado que nunca.
Porque si algo han querido dejar claro los responsables municipales es que la fiesta puede celebrarse, pero siempre con la seguridad como máxima prioridad.
Zamora encenderá esta noche su hoguera.
Y lo hará con todas las precauciones posibles para que la magia de San Juan siga siendo protagonista y no tenga que convertirse en noticia por otros motivos.