La Guardia Civil de Zamora investiga a un conductor como presunto autor de un delito contra la seguridad vial tras protagonizar un episodio de supuesto acoso vial en la carretera N-122, en la zona conocida como El Puerto, entre los kilómetros 465 y 468 de esta vía.
Los hechos ocurrieron el pasado 28 de junio, sobre las 20:45 horas, cuando un matrimonio regresaba a su domicilio después de pasar la tarde en el área fluvial de Ricobayo. Durante el trayecto, una furgoneta realizó un adelantamiento incorrecto que tuvo que abortar al encontrarse con un vehículo que circulaba en sentido contrario.
Tras este episodio, y después de que el conductor adelantado realizara una ráfaga de luces para advertir de la maniobra, el ocupante de la furgoneta habría iniciado una serie de comportamientos considerados temerarios por los investigadores.
Según la información facilitada por la Guardia Civil, el conductor habría comenzado a frenar bruscamente, obligando al vehículo que circulaba detrás a reducir la velocidad de forma repentina, además de acercarse en exceso al automóvil del matrimonio, realizar adelantamientos en zonas de escasa visibilidad, invadir parcialmente el carril contrario y efectuar maniobras peligrosas con vehículos circulando en sentido opuesto.
Ante la gravedad de la situación, el conductor afectado decidió acudir a dependencias de la Guardia Civil de Zamora para presentar una denuncia, aportando además un vídeo grabado por su acompañante que permitió a los agentes contar con pruebas para iniciar la investigación.
El caso fue asumido por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de Zamora, cuyos agentes realizaron las gestiones necesarias hasta localizar e identificar al presunto responsable de los hechos.
Finalmente, esta semana la Guardia Civil procedió a la investigación de un varón como supuesto autor de un delito de conducción temeraria con creación de un peligro concreto para la vida e integridad física de otros usuarios de la vía.
Desde la Guardia Civil recuerdan que este tipo de comportamientos forman parte de la denominada violencia vial, que incluye acciones como frenar de manera intencionada delante de otro vehículo, bloquear su trayectoria, realizar maniobras para impedir adelantamientos o circular pegado al vehículo precedente sin respetar la distancia de seguridad.
Ante situaciones de acoso al volante, los agentes recomiendan evitar enfrentamientos, no responder con gestos o maniobras peligrosas y tratar de alejarse del conductor conflictivo. En caso de ser necesario denunciar, aconsejan aportar todos los datos posibles, como matrícula, carretera, punto kilométrico y horario de los hechos.