Un nuevo robo en el estanco de Granja de Moreruela ha vuelto a generar alarma entre los vecinos del municipio. Esta madrugada, los ladrones accedieron al local por la puerta principal, tras romper parte de la persiana, y se llevaron varias cajas de tabaco, algunas vacías quedaron esparcidas frente a la puerta, así como el dinero de la caja registradora, en una noche en la que también hubo hurtos en al menos dos localidades más.
Según el relato de la víctima, los asaltantes no se limitaron a forzar el acceso al estanco. Entraron también en el cuarto de baño y en la cocina, y la propietaria sospecha que pudieron recorrer otras dependencias de la vivienda. Además, no descarta que el robo hubiera sido precedido de labores de vigilancia, después de que un vecino le comunicara a primera hora de la mañana que había visto a una persona merodeando por la zona alrededor de la medianoche.
La dueña del establecimiento explica que escuchó un ruido en torno a las cinco de la madrugada, alertada por los insistentes maullidos de una gata, mientras dormía en la vivienda contigua al negocio, donde reside junto a su madre, una mujer de avanzada edad. En ese momento no percibió la presencia de intrusos ni imaginó lo que estaba ocurriendo. Fue aproximadamente media hora después cuando encontró la tienda completamente revuelta y confirmó el robo, un nuevo episodio que se suma a al menos media docena de asaltos o intentos sufridos por el mismo estanco en los últimos años.
La Guardia Civil de Manganeses de la Lampreana se desplazó al lugar para recoger huellas y pruebas, en el marco de una investigación que continúa abierta y que tratará de esclarecer si todos los robos cometidos esta madrugada están relacionados entre sí.
Con este nuevo episodio, el estanco de Granja de Moreruela es una muestra de la vulnerabilidad de los pequeños negocios rurales ante la delincuencia organizada, que afecta de manera directa a la tranquilidad de los vecinos.