La Zamora eterna acompaña a Jesús Nazareno en su 375 aniversario con una procesión para la historia

Zamora revive 375 años de historia bajo el sol y la amenaza de tormenta en la procesión extraordinaria de Jesús Nazareno. Tres siglos y tres cuartos después la Congregación desfiló por la tarde un 23 de mayo.
Jesús Nazareno 375 aniversario_4
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Zamora volvió a echarse a la calle este 23 de mayo de 2026 para vivir una jornada histórica. El 375 aniversario de la Cofradía de Jesús Nazareno Vulgo Congregación convirtió el corazón de la capital en un escenario de solemnidad, emoción y fervor popular en una procesión extraordinaria marcada por el calor sofocante del inicio y las nubes amenazantes que comenzaron a cubrir la ciudad a la llegada a la Catedral.

A las 16:15 horas, con puntualidad casi matemática y bajo un sol de justicia que llevaba los termómetros hasta los 25 grados, comenzaban a salir los pasos desde la Plaza Mayor en una imagen poco habitual para los zamoranos: los hermanos no vestían túnica, sino riguroso luto negro, aportando un aire diferente, sobrio y profundamente simbólico a una procesión que ya forma parte de la historia reciente de la Semana Santa zamorana.

 

Las calles del casco histórico volvieron a llenarse de público. Zamora respondió. Como siempre hace cuando la Congregación llama.

Ramos Carrión, Plaza Viriato, Rúa de los Francos, San Ildefonso, los Ciento, el Silencio o Arias Gonzalo se convirtieron durante más de una hora en un río humano de emoción, fotografía, reencuentros y respeto alrededor de unas imágenes que avanzaban lentamente hacia la Seo zamorana.

Las bandas de música de provincias limítrofes dieron aún más grandeza a la cita. Y cuando la Virgen de la Soledad puso un pie fuera de la Plaza Mayor, la Banda Nacor Blanco y la Banda de Zamora volvieron a demostrar por qué la música procesional en esta tierra es mucho más que acompañamiento.

Thalberg, Mater Mea y las marchas clásicas de la Semana Santa de Zamora fueron envolviendo el recorrido mientras las imágenes ascendían hacia la Catedral en una tarde que mezclaba el calor casi veraniego con un cielo que comenzaba a cerrarse lentamente sobre las torres del románico.

El momento culminante llegaría a las 18:45 horas con la Santa Misa de acción de gracias en la Catedral, epicentro espiritual de un aniversario que no se vive todos los días. Tres siglos y tres cuartos de devoción, tradición y sentimiento congregante resumidos en una celebración extraordinaria que deja imágenes para el recuerdo.

Después, el regreso por el mismo recorrido devolvería los pasos a una Plaza Mayor nuevamente abarrotada, donde se esperaba uno de los instantes más emotivos de la jornada: la reverencia final a la Santísima Virgen a la entrada de la imagen en la plaza.

Porque la Congregación no solo procesiona. La Congregación forma parte del ADN de Zamora.

Y este 375 aniversario ha servido para demostrar que la ciudad sigue respondiendo con la misma devoción de hace siglos. Quizá cambien las temperaturas, las cámaras o las formas de vivir la calle. Pero cuando Jesús Nazareno sale, Zamora sigue deteniendo el tiempo.

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