La iglesia de San Vicente Mártir se llenó de fervor este miércoles con el tradicional pregón de la Cofradía de la Madre de las Angustias, que marca el inicio del Novenario en honor a Nuestra Madre, en un año especialmente significativo por el 150º aniversario de la celebración. La incorporación de la Virgen de las Espadas en la escenografía otorgó un matiz histórico y emocional que hizo de esta edición un montaje único en la memoria de la ciudad.
Pablo Durán, encargado del pregón, transmitió un mensaje profundo sobre la fe y la devoción que une a la comunidad zamorana, resaltando la entrega y la esperanza que acompañan a los fieles en estas jornadas. Con palabras cargadas de sensibilidad, evocó el sufrimiento de las madres, la vulnerabilidad humana y el dolor compartido, recordando la fuerza que se encuentra en la compasión y la solidaridad frente a la adversidad.
Durán también subrayó el papel de la tradición y la Semana Santa zamorana como un espacio donde el recogimiento y la contemplación se entrelazan con la vida cotidiana de cada ciudadano. Entre imágenes poéticas y reflexiones sobre la entrega maternal, Durán hizo hincapié en la importancia de la fe vivida en la práctica, en los hogares, en las calles y en los gestos cotidianos de bondad, invitando a los presentes a acompañar a la Virgen en un acto de introspección y compromiso personal.
El Solemne Novenario se celebrará del 19 al 27 de marzo, reuniendo a la Cofradía y a la comunidad y donde el apartado musical será uno de los ejes destacados, con la participación de formaciones como el Coro de la Cofradía, el Coro Parroquial de Santa María de la Horta, la Coral Aures Cantibus, la Agrupación Musical La Bigornia, el Coro Parroquial de San Vicente Mártir, el Coro Parroquial de San Juan de Puerta Nueva, un dúo de trompeta y órgano, la Coral Ciudad de Zamora y el Coro Sacro “Jerónimo Aguado”, configurando un recorrido sonoro diverso que acompañará cada celebración.