VÍDEO | El río Duero, escenario de un gran operativo de rescate por tierra, aire y agua

Uno de los aspectos más relevantes del ejercicio fue el análisis del flujo de la información, considerado un factor crítico en este tipo de intervenciones. “Los errores más graves no suelen ser de ejecución, sino de comunicación, coordinación o gestión del conocimiento disponible"

El río Duero a su paso por Zamora ha sido el escenario de un amplio simulacro de búsqueda y rescate en el medio rural, en el que han participado numerosos efectivos y medios de emergencias con el objetivo de mejorar la coordinación ante desapariciones reales.

Agentes de la Guardia Civil, junto a unidades especializadas como el Seprona, equipos a caballo, perros de búsqueda, embarcaciones fluviales, drones e incluso un helicóptero y hasta personas voluntarias, han intervenido en un ejercicio que recreaba la desaparición de una persona de avanzada edad en un entorno rural.

Según explicaron los organizadores, el simulacro no solo pretende mostrar la capacidad operativa de los equipos, sino también convertirse en una herramienta de aprendizaje colectivo. “Es una fotografía de lo que somos capaces de hacer en las mejores circunstancias, pero sobre todo es un espacio donde podemos detectar errores y corregirlos antes de que cuesten vidas”, señalaron.

El ejercicio se diseñó en torno a un escenario ficticio: la desaparición de un hombre de 78 años, vecino de Morales del Vino, que tras acudir a una consulta en el Hospital Virgen de la Concha habría salido a pasear por la ribera del Duero sin regresar a su domicilio. A partir de esta premisa, se activó un dispositivo completo de búsqueda, con sectorización del terreno y despliegue de equipos mixtos.

Aunque el simulacro se desarrolló en las inmediaciones de la ciudad, el entorno elegido reproducía condiciones habituales del medio rural: parcelas agrícolas, zonas de monte bajo, accesos complicados y limitaciones en las comunicaciones. Todo ello permitió trabajar de forma simultánea en los tres ámbitos clave: terrestre, acuático y aéreo.

Los responsables del operativo destacaron que el simulacro perseguía dos objetivos principales. Por un lado, evaluar la eficacia real de los protocolos, detectar fallos en la cadena de mando y comprobar la coordinación entre organismos en tiempo real. Por otro, ofrecer formación práctica a los participantes, obligándoles a tomar decisiones con información incompleta, tal y como ocurre en situaciones reales.

Uno de los aspectos más relevantes del ejercicio fue el análisis del flujo de la información, considerado un factor crítico en este tipo de intervenciones. “Los errores más graves no suelen ser de ejecución, sino de comunicación, coordinación o gestión del conocimiento disponible”, subrayaron.

En el dispositivo también colaboraron efectivos de Cruz Roja, voluntarios de Protección Civil y bomberos, reflejando la importancia del trabajo conjunto entre administraciones y servicios de emergencia.

Estas jornadas, que alcanzan ya su quinta edición, se consolidan como un símbolo de mejora continua y preparación ante un problema que sigue presente. “Las personas continúan desapareciendo y nuestra responsabilidad es estar cada vez mejor preparados para encontrarlas”, concluyeron desde la organización.

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