La Cofradía de Jesús Nazareno de Toro sumará un nuevo paso realizado por el zamorano David Alonso

La imagen, que recrea el momento de la lanzada de Cristo con una potente composición escultórica, está prevista para procesionar en 2028 y cerrar la madrugada del Viernes Santo
La Lanzada maqueta David Alonso pdf
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La Cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla ha dado luz verde, por unanimidad, a la creación de un nuevo paso procesional que cerrará la madrugada del Viernes Santo, devolviendo a las calles una escena desaparecida tras el incendio de 1957.

La decisión se adoptó durante el Cabildo General Ordinario celebrado por la cofradía nazarena, una jornada marcada por la emoción, el simbolismo y la mirada puesta en el futuro. Tras el rezo de preces por los abades en ejercicio, la aprobación del acta y de las cuentas presentadas por el tesorero, la presidencia expuso los nombres de la nueva Junta y detalló los proyectos y presupuestos de los próximos años.

Uno de los puntos destacados fue la reciente instalación de la escultura de bronce del “conquero”, que ya preside el atrio de Santa Catalina y la plazuela de Jesús Nazareno y la Soledad, reforzando la identidad patrimonial de la hermandad en el corazón de la ciudad.

Sin embargo, el momento más esperado llegó con la presentación de la maqueta del nuevo paso de “La Lanzada”, obra del escultor zamorano David Alonso Cuesta. La propuesta, realizada en barro crudo, fue recibida con entusiasmo por los asistentes, que aprobaron el proyecto por unanimidad.

La obra representa con gran fuerza narrativa el instante en que el centurión romano atraviesa con su lanza el costado de Cristo crucificado, tal y como recoge el Evangelio de San Juan. La composición se articula sobre una base rectangular de madera y reúne seis figuras clave: Jesús en la cruz, la Virgen María en pie, María Magdalena derrumbada en el suelo, el centurión Longinos a caballo, el caballo encabritado y San Juan, que actúa como nexo entre la escena y el espectador.

El conjunto se estructura en una composición piramidal que genera un triángulo dramático cargado de tensión, movimiento y contrastes emocionales. La teatralidad sacra se intensifica con la inclusión del caballo, que aporta dinamismo y simbolismo, elevando la escena a uno de los momentos más impactantes de la Pasión.

Este nuevo paso está llamado a cerrar la procesión de la madrugada del Viernes Santo junto a la Virgen de la Soledad, completando así el recorrido espiritual de la cofradía. Se trata, además, de una recuperación histórica, ya que la imagen de la Lanzada desapareció en el incendio de 1957, dejando incompleto uno de los pasajes más significativos de la tradición nazarena en Toro.

La hermandad confía en que, con el apoyo de cofrades e instituciones, el proyecto pueda materializarse en un plazo no muy lejano. De hecho, la imagen está prevista para que esté finalizada en el año 2028, una fecha marcada ya en el horizonte de la cofradía para que esta escena vuelva a desfilar por las calles toresanas y cierre definitivamente un círculo abierto hace casi siete décadas.

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