El evento contó con la participación del alcalde de Puebla de Sanabria, José Fernández Blanco, quien abrió la mesa resaltando la importancia del pastoreo en la prevención de incendios y en el mantenimiento de los ecosistemas: “Es en sí mismo uno de los ejercicios más importantes en la lucha contra el fuego… un eje de Aliste y Sanabria de naturaleza, de hábitos, de tradición, de limpieza de montes… A veces olvidamos lo mucho que suman estas pequeñas cosas”, señaló.
El fotógrafo Carlos Blanco agradeció especialmente la presencia del pastor Tomás García y destacó el valor de la ganadería extensiva: “El pastoreo lo llevamos en la sangre, en la genética de nuestra tierra. Es cultura, es saber transmitido de generación en generación. Pero también es una vida dura, con dedicación los 365 días del año y las 24 horas del día, y con una baja rentabilidad. El apoyo y reconocimiento institucional es lo que más echamos en falta”. Por su parte, Tomás García alertó que la trashumancia “está condenada a desaparecer, lo que supondría una gran pérdida de nuestra cultura ancestral”.
Durante el encuentro se proyectó un documental que recoge la experiencia de los pastores de Aliste, quienes desde hace generaciones guían sus rebaños en la trashumancia estival. En verano, cinco “melas” se unen para formar una cabaña de más de 3.000 ovejas, recorriendo Aliste, la Sierra de la Culebra, Carballeda y Sanabria hasta llegar a Puente Porto, en la Sierra Segundera, donde permanecen durante los meses estivales en busca de pastos verdes.
La trashumancia representa un conocimiento ancestral aplicado al cuidado del ganado y del territorio, además de un servicio de alto valor ecológico y cultural. El evento subrayó que el pastoreo y la ganadería extensiva han sido pilares de las civilizaciones a lo largo de la historia y que su apoyo y reconocimiento hoy son más necesarios que nunca.
El encuentro finalizó con una degustación de las tradicionales “migas del pastor”, elaboradas por Miguel y Francisco Tomás Bruño, quienes se desplazaron desde Porto para ofrecer un homenaje a la gastronomía vinculada al pastoreo.
Paralelamente, la exposición “Trashumantes de Aliste, guardianes de la memoria” se puede visitar en la Sala de Exposiciones del Castillo durante todo septiembre. La muestra reúne 42 imágenes que retratan el viaje estival de los pastores y reivindican el valor cultural, económico y ambiental de la trashumancia.