La ruta central de la XXXII Concentración Internacional de Motos Lago de Sanabria volvió a convertirse este sábado en uno de los momentos más esperados del fin de semana. Cerca de 3.000 motocicletas partieron a las 11.45 horas desde El Puente de Sanabria para recorrer algunos de los paisajes más espectaculares del noroeste zamorano, con destino a Hermisende y su emblemático puente centenario.
La impresionante serpiente de motos tomó la N-525 para desviarse posteriormente por la ZA-106 en dirección a Lubián, adentrándose después en la Alta Sanabria. Un recorrido que permitió a los participantes descubrir un entorno privilegiado, donde la naturaleza volvió a convertirse en la gran protagonista de la jornada.
En cada una de las localidades por las que pasó la caravana motera, vecinos y visitantes salieron a puertas, balcones y ventanas para saludar y aplaudir el paso de miles de aficionados llegados desde numerosos puntos de España y Portugal. Una imagen que volvió a demostrar el enorme vínculo que existe entre Motos Sanabria y toda la comarca.
El destino final esperaba con otra sorpresa. Junto al histórico puente de Hermisende, la organización ofreció un pincho y un refresco a todos los participantes en un enclave único, presidido por la playa natural del río Tuela, uno de esos rincones que mejor representan la riqueza paisajística de la provincia de Zamora.
No fueron pocos los que se animaron a darse un baño en las frías y cristalinas aguas del Tuela, disfrutando de un paraje donde el agua brota de las entrañas de la tierra, desaparece bajo el subsuelo en algunos tramos y vuelve a emerger mostrando toda la belleza de un espacio natural que sorprendió a quienes lo descubrían por primera vez.
Una ruta que volvió a demostrar que Motos Sanabria es mucho más que una concentración de motocicletas. Es una forma de descubrir el territorio, de impulsar el turismo y de enseñar al mundo algunos de los paisajes más espectaculares y mejor conservados de la provincia de Zamora.