En Zamora, muchos visitantes recorren sus calles sin reparar en detalles que esconden siglos de historia artística. Entre estos tesoros destacan las vidrieras de la casa Maumejean, un taller francés fundado en 1860 en Pau y reconocido internacionalmente por su maestría en el vitral.
En el Ayuntamiento de Zamora, las vidrieras se encuentran discretamente en la entrada principal, tras el puesto de control donde están el conserje y un policía municipal, y ya más visibles en la subida hacia la primera planta y en el techo. Aunque pocos miran al cielo cuando entran en el Consistorio, estas obras aportan luz, color y narrativa visual, conectando la vida cotidiana de los zamoranos con siglos de tradición artística europea.
Otro conjunto destacado se conserva en el Palacio de los Momos, donde las vidrieras, restauradas en 2022 por la Audiencia Nacional, recuperaron la riqueza cromática y la técnica original de los años 50. Estas obras reflejan el talento de Maumejean en un contexto histórico y patrimonial único, consolidando el legado francés en la ciudad.
Cómo llegaron a Zamora
Las vidrieras fueron probablemente encargos directos del Ayuntamiento y de propietarios privados, gestionados a través del taller de Maumejean en Madrid. Desde allí se coordinaban diseño, fabricación y transporte, permitiendo que obras creadas en Francia llegaran a ciudades españolas como Zamora. Su estilo refleja las corrientes de historicismo y Art Déco, que marcaron la producción de la casa en la segunda mitad del XIX y principios del XX.
Los maestros de Maumejean se distinguían por su colorido vibrante, precisión en el detalle y la combinación de técnicas tradicionales con innovaciones en materiales, adaptándose a estilos que iban del historicismo al Art Déco. Esta versatilidad permitió que sus vidrieras decoraran catedrales y palacios europeos, como la Catedral de Notre Dame de París y la Catedral de Bayona, y también llegaran a América, incluyendo el Palacio de Bellas Artes en Ciudad de México.
Conexión con la exposición 'Alegorías de un porvenir'
La relevancia de estas vidrieras se refleja además en la exposición Alegorías de un porvenir, abierta hasta el 28 de marzo de 2026 en la Sala de Exposiciones del Banco de España en Madrid. La muestra analiza el impacto del art déco en la sede de Cibeles, incluyendo los diseños de Maumejean para el Patio de Operaciones y la Cámara del Oro, demostrando cómo su talento trascendió fronteras y llegó a espacios cotidianos como el Ayuntamiento y el Palacio de los Momos de Zamora.
Observar estas vidrieras en Zamora es una invitación a detenerse y descubrir la historia que brilla en el vidrio, recordando que el arte no solo habita en los museos, sino también en los rincones cotidianos de la ciudad.