La localidad de Villalazán ha vuelto a demostrar su fuerte arraigo a las tradiciones con la celebración de la emblemática subida de mayo, una cita que ha reunido a vecinos y especialmente a los más jóvenes del municipio.
En esta ocasión, han sido cuatro quintos —Iker, Diego, Barbero y Víctor— los encargados de tomar el relevo generacional y mantener viva esta costumbre. La jornada comenzó el viernes al mediodía, cuando los jóvenes iniciaron los preparativos con la realización del hoyo y la organización del evento, reuniendo a numerosos vecinos para participar en esta celebración tan significativa.
El ambiente festivo se prolongó hasta la noche, donde la música puso el broche con una animada sesión a cargo del DJ Litos.
La programación continúa este sábado, con la actuación de la orquesta Takicardia, que promete seguir llenando de música y ambiente el municipio en su esperada fiesta de quintos.