Un pequeño embalse aguas arriba, principal hipótesis del colapso del puente de Granja Florencia

Respecto al calendario previsto, Faúndez aseguró que, tras la aprobación de la financiación en agosto, el objetivo es licitar tanto el proyecto como la ejecución de las obras para que el contrato pueda adjudicarse antes de finalizar el año
Granja Florencia 2
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El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, ha anunciado que la demolición del puente que conecta Granja de Moreruela con la carretera N-122, en dirección Zamora-Toro, podría comenzar la próxima semana, una vez que la Confederación Hidrográfica del Duero conceda la autorización definitiva para el derribo.

Faúndez explicó que el pasado miércoles responsables de la Diputación y técnicos de la Confederación mantuvieron una reunión de trabajo sobre el terreno para analizar el estado de la infraestructura y coordinar los siguientes pasos. Según indicó, la primera fase de la actuación, correspondiente a la demolición, ya ha sido adjudicada a TRAGSA y se han ejecutado trabajos previos de retirada de vegetación.

El presidente provincial señaló que la Confederación trasladó a la institución provincial que los permisos para iniciar el derribo llegarán previsiblemente esta misma semana. Una vez recibidos, la empresa comenzará los trabajos preparatorios para la demolición, consistentes en la creación de plataformas provisionales en ambos márgenes del río que permitirán instalar la maquinaria pesada y las grúas necesarias para desmontar la estructura.

Paralelamente, la Diputación avanza en la tramitación del nuevo puente. Faúndez anunció que el pleno previsto para el próximo 7 de agosto aprobará la consignación económica restante para ejecutar la infraestructura, cuya inversión superará los cinco millones de euros.

En cuanto al diseño de la nueva construcción, el presidente avanzó que la intención es optar por "la solución más segura", consistente en un puente de un único vano de entre 60 y 62 metros que permita salvar completamente el cauce del río, evitando la instalación de pilas intermedias. Aunque esta alternativa supone un mayor coste, considera que es la opción más adecuada para reducir riesgos futuros.

Durante la reunión técnica también se analizaron las posibles causas del colapso parcial del puente. Faúndez explicó que una batimetría realizada en la zona apunta, de forma todavía preliminar, a que la erosión del lecho del río pudo provocar el descalce de la pila que terminó cediendo. Según indicó, este fenómeno podría estar relacionado con la existencia de una presa situada aguas arriba, que retiene los sedimentos que normalmente transportaría el río y que ayudan a proteger la cimentación de las estructuras.

No obstante, recordó que esa presa debe mantenerse en funcionamiento, ya que abastece al canal de San José, motivo por el que la nueva infraestructura se diseñará adaptándose a estas condiciones hidráulicas.

Respecto al calendario previsto, Faúndez aseguró que, tras la aprobación de la financiación en agosto, el objetivo es licitar tanto el proyecto como la ejecución de las obras para que el contrato pueda adjudicarse antes de finalizar el año. De cumplirse estos plazos, los trabajos de construcción del nuevo puente podrían comenzar en la primavera de 2027.

El presidente de la Diputación destacó además la rapidez con la que se están desarrollando los trámites administrativos y confió en mantener la coordinación con la Confederación Hidrográfica para resolver los últimos aspectos técnicos del proyecto.

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