El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha informado del avance de las obras que se están ejecutando en la carretera N-631, un proyecto pionero destinado a reducir los accidentes provocados por la irrupción de fauna salvaje en la calzada mediante la implantación de sistemas de detección y señalización inteligente.
Los trabajos, que comenzaron hace semanas, se desarrollan en dos tramos diferenciados. El primero comprende los kilómetros 44 al 46, donde se instalará un sistema de detección y señalización dinámica basado en nuevas tecnologías capaz de alertar a los conductores cuando haya animales en la vía. El segundo afecta a un tramo de aproximadamente cinco kilómetros, entre los kilómetros 36 y 40, donde se aplicarán medidas convencionales de protección de la fauna.
Según explicó Blanco, el objetivo es actuar tanto sobre la seguridad de los conductores como sobre la protección de los propios animales.
"Se trata de avisar para mejorar la seguridad vial de que hay un animal en la calzada. Una parte se hace a través de la tecnología y otra consiste en evitar que los animales crucen o facilitar que lo hagan por un punto controlado", señaló.
Una inversión de cuatro millones y 14 meses de ejecución
El proyecto cuenta con una inversión cercana a los cuatro millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses.
El subdelegado también se refirió a la evolución de las obras de mejora que se están realizando en la propia N-631, donde recientemente se produjo un cambio de empresa adjudicataria.
Inicialmente estaba previsto que los trabajos concluyeran antes del 1 de agosto, aunque ahora los técnicos consideran que ese plazo podría alargarse.
En cualquier caso, destacó que la modificación del proyecto permitirá actuar sobre casi los 57 kilómetros de la carretera, renovando la capa de rodadura para mejorar el estado general de la vía.
Un proyecto piloto en una de las carreteras con más accidentes por fauna
La actuación se desarrolla entre Ferreras de Abajo y Villanueva de Valrojo, uno de los puntos con mayor incidencia de accidentes relacionados con fauna salvaje en la provincia.
Blanco explicó que este sistema servirá como proyecto piloto para comprobar la eficacia de las nuevas tecnologías en la prevención de siniestros.
Entre las medidas previstas figura la posibilidad de que, en el futuro, los vehículos o incluso los teléfonos móviles reciban avisos automáticos cuando se detecte la presencia de animales en la carretera, permitiendo a los conductores anticiparse al peligro.
Además, las infraestructuras previstas buscan canalizar los desplazamientos de la fauna por zonas seguras, reduciendo tanto el riesgo para los usuarios de la vía como el impacto sobre los propios animales.
La N-631 y la N-525, entre las vías con mayor siniestralidad por animales
El subdelegado recordó que la N-631 es una de las carreteras de la provincia donde más accidentes se registran por la presencia de fauna salvaje, una problemática que también afecta de forma destacada a la N-525.
Con esta actuación, el Ministerio pretende evaluar la eficacia del sistema antes de extenderlo a otras carreteras con características similares.
"Vamos a ver cómo funciona y si con todas estas medidas logramos disminuir el número de accidentes y, por supuesto, mejorar la seguridad vial de la carretera", concluyó Ángel Blanco.