Las casas vacías en Zamora buscan dueño: el verano abre las puertas a nuevas oportunidades rurales

Una de las casas puestas a la venta en Sayago. Foto Banco Imnuebles Sayago

Más de 40.000 viviendas figuran desocupadas en la provincia, aunque una parte significativa corresponde a segundas residencias que solo se utilizan de forma puntual. Mientras tanto, crece el interés por adquirir vivienda como segunda residencia, atraído por precios todavía alejados de los niveles de las grandes y medianas ciudades

Cada verano ocurre lo mismo. Miles de zamoranos regresan a los pueblos donde nacieron sus padres o sus abuelos. Las calles vuelven a llenarse, reabren casas que permanecen cerradas durante gran parte del año y las plazas recuperan el bullicio que el invierno reduce al mínimo.

Pero junto al reencuentro familiar, cada vez más personas contemplan otra posibilidad: comprar una vivienda en el pueblo y convertirla en segunda vivienda.

La oportunidad existe. Y los datos son contundentes.

Zamora cuenta con 155.610 viviendas, de las que 40.404 están vacías, según los últimos datos analizados a partir del Censo de Viviendas, aunque hay que matizar que gran parte son segundas residencias, y no suelen estar en venta, y otras están en ruina o precisan una reforma casi integral. "Habitables en venta  y a un precio razonable, quedan pocos", reconocen desde el Banco de Inmuebles de Sayago.

Y en un momento de incertidumbre económica, con la cesta de la compra por las nubes, los compradores que quieren casa en el pueblo manejan presupuestos escasos, menos de 40.000 euros, y a ese precio vender una vivienda habitable es complicado. 

Sirva de ejemplo que el número de viviendas en venta en Idealista en la provincia de Zamora había experimentado una caída notable en los últimos meses, una tendencia ya recogida en anteriores informaciones que apuntaban a un mercado con menos oferta disponible.

Sin embargo, en las últimas semanas se percibe un cambio de dinámica, con un ligero repunte en la publicación de anuncios de venta, lo que rompe parcialmente esa tendencia descendente y sugiere una cierta reactivación del mercado inmobiliario, aunque todavía de forma contenida.

Sayago, Aliste y Sanabria concentran algunas de las mayores bolsas de vivienda vacía

El fenómeno afecta a prácticamente toda la provincia, aunque tiene especial incidencia en las comarcas más castigadas por la despoblación.

En Sayago, uno de los casos más llamativos es el de Fermoselle, donde hay gran cantidad de viviendas que figuran como vacías. También destacan municipios como Bermillo de Sayago.

En el entorno de Aliste, Tábara y algunas localidades de Sanabria, la pérdida de población registrada durante décadas ha dejado centenares de inmuebles cerrados, muchos de ellos heredados por familias que hoy residen en otras provincias españolas.

Sin embargo, lejos de representar únicamente un problema demográfico, esta situación ofrece una oportunidad que cada vez observan más personas interesadas en una vida más tranquila, con costes más bajos y contacto directo con la naturaleza.

¿Cuánto cuesta comprar una casa en un pueblo de Zamora?

Una de las principales ventajas de la provincia sigue siendo el precio de la vivienda. Todavía pueden encontrarse inmuebles por cantidades que resultan impensables en la mayor parte de España. En los portales inmobiliarios aparecen regularmente viviendas por debajo de los 10.000 euros, especialmente en pueblos pequeños donde las casas necesitan reformas importantes.

Las oportunidades más habituales se sitúan entre los 15.000 y los 60.000 euros, dependiendo del estado de conservación, la ubicación y el tamaño de la vivienda.

En localidades con atractivo turístico o patrimonial, como las situadas en los Arribes del Duero, Sanabria o la Sierra de la Culebra, los precios suelen ser superiores, aunque continúan muy por debajo de los de los grandes núcleos urbanos.

La reforma marca la diferencia

El verdadero coste de una casa rural no suele estar en la compra, sino en la rehabilitación. Muchas viviendas cerradas llevan años sin uso y requieren actuaciones para adaptarse a las exigencias actuales de confort y eficiencia energética.

Los costes orientativos que manejan arquitectos y empresas especializadas sitúan:

  • Las reformas básicas entre 300 y 600 euros por metro cuadrado.
  • Las reformas integrales entre 700 y 1.000 euros por metro cuadrado.
  • Las rehabilitaciones completas con intervención estructural entre 1.000 y 1.500 euros por metro cuadrado.

Esto significa que una vivienda de 120 metros cuadrados adquirida por 20.000 euros puede requerir una inversión adicional de entre 80.000 y 120.000 euros para convertirse en una residencia permanente plenamente actualizada.

No obstante, incluso sumando la reforma, el desembolso final sigue siendo inferior al precio de compra de muchas viviendas en las grandes ciudades españolas.

Un entorno cada vez más atractivo para vivir

La vivienda no es el único factor que juega a favor del medio rural zamorano.

La provincia está reforzando su atractivo turístico y residencial. Los datos oficiales muestran que Zamora fue una de las provincias de Castilla y León que mejor comportamiento registró en los primeros meses de 2026, con más de 128.600 viajeros y más de 208.000 pernoctaciones entre enero y mayo, mejorando las cifras del año anterior.

Además, espacios naturales como la Sierra de la Culebra, los Arribes del Duero o el lago de Sanabria continúan atrayendo visitantes nacionales e internacionales interesados en la naturaleza, el turismo activo y la observación de fauna salvaje.

A ello se suma el creciente protagonismo del turismo de interior, una tendencia que las administraciones provinciales están impulsando mediante campañas de promoción centradas en la tranquilidad, el patrimonio y la calidad de vida.

El verano, el mejor escaparate de los pueblos

Julio y agosto son los meses en los que mejor se aprecia el potencial de muchos municipios zamoranos. Es cuando vuelven los hijos y nietos de quienes emigraron, cuando reabren las casas familiares y cuando resulta más fácil comprobar cómo es realmente la vida cotidiana en cada localidad.

Para quienes llevan tiempo pensando en abandonar las grandes ciudades, teletrabajar desde un entorno más tranquilo o invertir en una segunda residencia, el verano ofrece una ocasión privilegiada para recorrer pueblos, conocer el mercado inmobiliario local y descubrir viviendas que muchas veces ni siquiera aparecen anunciadas en internet.

En una provincia con miles de viviendas vacías, el verdadero desafío ya no consiste únicamente en construir nuevas casas. El reto pasa por recuperar las que ya existen y convertirlas de nuevo en hogares capaces de atraer población, actividad económica y futuro para el medio rural zamorano.

 

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