El debate surgido en los últimos días en torno al acceso rodado a la calle Botero, en Morales del Vino, tiene su origen en el vial por el que actualmente acceden los vehículos no es de titularidad pública, sino que discurre por una parcela privada ajena al dominio municipal.
Aunque algunos vecinos han venido utilizando este terreno como acceso hasta sus viviendas, el Ayuntamiento recuerda que no se trata de una calle ni de un camino municipal, lo que impide legalmente cualquier actuación por parte del consistorio, como el asfaltado o la mejora del firme.
Desde el Ayuntamiento se explica que esta situación ya existía cuando se construyeron y vendieron las viviendas, y que en Morales del Vino hay otros inmuebles que tampoco cuentan con acceso directo en vehículo hasta la puerta, sin que ello suponga un incumplimiento normativo.
Además, la normativa urbanística obliga a vallar las parcelas urbanas sin edificar, por lo que el tránsito actual por ese terreno se mantiene únicamente por tolerancia del propietario, sin que exista un derecho de paso público reconocido.
El consistorio señala que la Comunidad de Propietarios de la calle Botero ha sido informada de esta realidad en varias reuniones, y subraya que el problema no es técnico ni de voluntad política, sino una limitación legal derivada de la propiedad del suelo.