El Teatro Ramos Carrión de Zamora se convirtió este domingo por la mañana en el escenario de la fantasía, la elegancia y el talento con la representación de Don Quijote y Kitri, una de las grandes apuestas de fin de curso de Ballet School Zamora. La función matinal congregó a numeroso público que quiso acompañar a los alumnos de la escuela en una cita marcada por la emoción y el alto nivel artístico mostrado sobre el escenario..
Desde los primeros compases de la obra, los bailarines lograron transportar a los asistentes al universo creado por Miguel de Cervantes a través de una adaptación dinámica y visualmente atractiva de uno de los ballets más populares del repertorio clásico. La historia de amor entre Kitri y Basilio, las aventuras de Don Quijote y la presencia inseparable de Sancho Panza fueron hilando una representación que mantuvo la atención del público durante toda la mañana.
Uno de los momentos más esperados llegó con el sueño de Don Quijote, donde el escenario se transformó en un espacio lleno de delicadeza gracias a la aparición de dríadas y personajes fantásticos que aportaron un toque de magia a la representación.
La función también sirvió para poner en valor el trabajo formativo de Ballet School Zamora, una escuela que continúa consolidándose como referente en la enseñanza de la danza en la provincia.
La sesión matinal dejó así una excelente carta de presentación para la función de la tarde, que será a las 20:00 horas y volverá a llevar al escenario del Ramos Carrión la magia de una de las obras más emblemáticas.