Iberdrola invierte 14.460 millones en 2025 y eleva un 12 % su beneficio neto impulsada por EE. UU. y Reino Unido

La energética alcanza un beneficio neto de 6.285 millones de euros, refuerza su apuesta por redes eléctricas en Estados Unidos y Reino Unido y reduce su deuda hasta los 50.200 millones.

Ignacio S. Galán_
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Iberdrola cerró 2025 con un beneficio neto de 6.285 millones de euros, lo que supone un incremento del 12 % respecto al ejercicio anterior, en un año marcado por el fuerte impulso inversor en infraestructuras eléctricas en Estados Unidos y Reino Unido.

La compañía registró en el cuarto trimestre ajustes de valor sin impacto en caja por 464 millones de euros asociados a su cartera de proyectos renovables. Sin estos cargos, el beneficio neto reportado habría alcanzado los 6.749 millones de euros. El beneficio neto ajustado creció un 10 %.

Crecimiento operativo y foco en redes

El EBITDA ajustado ascendió a 15.680 millones de euros, un 3 % más. Destaca el comportamiento del negocio de Redes, cuyo EBITDA creció un 21 % gracias al aumento de la base de activos regulados y a la mejora de las tarifas.

Por el contrario, el área de Producción y Clientes registró una caída del 10 %, afectada por costes no recurrentes de servicios complementarios derivados de la operación reforzada del sistema en la Península Ibérica y por menores precios de mercado.

La inversión total alcanzó los 14.460 millones de euros, de los cuales el 60 % se destinó a Estados Unidos y Reino Unido. El 62 % del total se concentró en Redes, con un incremento de la inversión orgánica del 13 %, lo que ha permitido elevar la base de activos regulados hasta los 51.000 millones de euros, un 12 % más.

En el ámbito internacional, la compañía destaca el nuevo marco regulatorio de transporte en Reino Unido hasta 2031 y la integración total de Electricity North West, la plena operatividad de la interconexión EE. UU.–Canadá, la renovación por 30 años de concesiones en Brasil y la adjudicación de su primer proyecto de transporte en Australia.

Asimismo, se completaron 2.710 MW de nueva capacidad de generación y almacenamiento en 2025, con 4.679 MW en construcción y una cartera adicional de más de 9.000 MW prevista hasta 2028. El 100 % de la producción de 2026 ya está vendida. Iberdrola se mantiene como líder en el mercado europeo de PPA y entre las tres primeras compañías a nivel mundial.

Reducción de deuda y fortalecimiento financiero

El flujo de caja operativo aumentó un 8,2 %, hasta los 12.811 millones de euros, lo que ha permitido reducir la deuda neta en 1.500 millones, situándola en 50.200 millones. El ratio FFO/deuda neta mejora hasta el 25,5 %.

Durante el ejercicio, la compañía cerró 16.700 millones de euros en nueva financiación en condiciones competitivas y mantiene una liquidez superior a los 21.000 millones, suficiente para cubrir 29 meses de necesidades financieras.

Dividendo de 0,68 euros por acción y “dividendo social” récord

La energética destinará 4.500 millones de euros al pago de dividendos, un 12 % más. El dividendo propuesto asciende a 0,68 euros por acción, incluyendo un dividendo complementario de 0,427 euros que se sumará a los 0,253 euros abonados el 2 de febrero como pago a cuenta.

En términos de impacto económico y social, Iberdrola realizó compras por valor de 13.200 millones de euros a miles de proveedores, sosteniendo 500.000 empleos en su cadena de suministro. La contribución fiscal superó los 10.400 millones de euros, de los que cerca de 4.700 millones se generaron en España. La plantilla se amplió con 4.500 nuevas contrataciones hasta alcanzar los 45.400 empleados.

En materia ambiental, las emisiones en Europa se situaron en 41 gramos de CO₂ por kWh, cinco veces inferiores a la media del sector en la Unión Europea. La compañía destinó 425 millones de euros a I+D+i y fue reconocida como la primera eléctrica en los índices Dow Jones Best-In-Class de sostenibilidad.

Perspectivas y trayectoria

Iberdrola prevé un beneficio neto ajustado superior a 6.600 millones de euros en 2026 y superar los 7.600 millones en 2028, apoyada en el proceso de electrificación y en el crecimiento de las infraestructuras eléctricas.

La compañía, con una capitalización bursátil superior a los 135.000 millones de euros, ha multiplicado por doce su valor desde 2001. En estos 25 años ha repartido 47.000 millones de euros en dividendos, ha elevado su base de activos regulados hasta 51.000 millones y ha incrementado su capacidad instalada hasta los 58.000 MW.

El presidente de la compañía, Ignacio Galán, destacó que 2025 ha sido “un año récord” con el mayor volumen inversor en redes de distribución y transporte en Estados Unidos y Reino Unido, mercados que considera motores clave de crecimiento para los próximos años.

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