domingo 5/12/21

De Herāt a Zamora ( I ) el afgano zamorano de adopción Ahmad Heidari, sus orígenes e historia

El protagonista a medias con su familia es un joven de 31 años Ahmad Heidari criado en Herat a más de 1.100 kilómetros de Kabul capital de Afganistán y traductor o intérprete del ejército español en Afganistán. El joven Ahmad llegó a España en 2012 y tras pasar más de tres años en Zamora emigró a Madrid donde trabaja en un despacho de abogados de prestigio internacional.
AHMAD en un bar en Madrid
AHMAD en un bar en Madrid

AHMAD solo

Una historia de vida y superación personal de valores y de mucho tesón y arrojo es la que nos ha contado el afgano que colaboró activamente con el ejército americano en principio y con varias empresas de seguridad que trabajaban para proteger los intereses comerciales de ese país en un periodo de ocupación ante la escalada talibán que asolaba Afganistán.

Ahmad trabajó desde los 16 años con los americanos y también con el ejército español que lo fichó por beneplácito del Coronel zamorano y ahora delegado de Defensa en Zamora, Vicente González, que vio en Ahmad un hombre con gran potencial para la colaboración con los soldados españoles. Con 20 años empezó a trabajar con las tropas españolas destacadas allí y tras siete meses de trabajo con el Coronel que tuvo que cambiar de destino, Ahmad siguió trabajando codo con codo con los españoles. Con el dinero que ganaba, fue construyendo la casa que posee en Herat y que ahora ha quedado en manos de sus otros parientes que por desgracia no han podido acompañar a sus padres y hermanos.

Confesaba el afgano que le ha costado mucho convencer sobre todo a su madre para que saliera del país, puesto que es una mujer tradicional y con mucho arraigo en Herat donde dejan muchos familiares y amigos. El viaje de Ahmad el 4 de agosto a Afganistán estaba previsto desde hacía meses y se iba a reencontrar con su familia tras tres años sin verse allí en Herat.

Aquí cuando vivió en Zamora celebraba todas fiestas nacionales y confiesa no ser musulmán: " Yo a los 15 o 16 años ya no entendía muchas cosas del Corán y de la religión musulmana, respeto todas las creencias pero yo no las profeso". Ahmad conseguía convencer a su madre y familia para emprender un viaje por la carretera, para venir a España y librarse de unas represalias más que seguras hacia su familia ya que los talibanes están acelerando el proceso de cierre del país desde el anuncio de los americanos de su salida. Más de 1.100 kilómetros hacia una posibilidad de cambiar la vida a estos refugiados que Ahmad llevará a su casa y que compartirá todo lo que tiene como hizo en la boda de su hermano el mediano que vive en Suecia y que llegó también desde Afganistán hace 5 años cuando salió del país y pidió asilo.

 

Nuestro protagonista se confiesa enamorado de Zamora su segunda ciudad donde siempre cuenta que tiene otros padres, una familia no biológica pero si de adopción donde se ha sentido siempre querido como un hijo y como uno más. Ángela da fe de ello y cuentan ambos que al principio a penas cocinaba con cerdo, pero que el jamón le gusta como al que más y que los vinos de Toro son auténticos placeres para el paladar. Un joven educado y atento con un sentido de la responsabilidad tremendo y con la premisa de contar la experiencia "para que sepan que en Europa, en Zamora o en Madrid los jóvenes son verdaderos privilegiados, yo también que he tenido esta oportunidad de rehacer mi vida y ahora la de mi familia, por eso me siento tan agradecido y afortunado".

Ahora Ahmad espera la llegada de sus padres y hermanos para iniciar una nueva vida que entiende se les hará muy complicada en principio puesto que: "El salto del oriente a occidente es enorme y sobre todo porque las costumbres y raíces son complicadas de borrar, espero que mi familia se re-adapte a lo que se vive en este país que es una verdadera patria para mi y me ha dado la oportunidad de trabajar, y ser feliz". 

No tiene pareja pero no le faltará, aunque en estos momentos está centrado en la llegada de su familia, Ahmad Heidari es un afgano que merece la pena conocer, tiene 31 años habla castellano perfectamente y da gusto escuchar sus historias sobre Zamora y sobre su familia zamorana, también las de sus inicios como traductor para los americanos y españoles. Ahmad nos ha prometido una charla más distendida en cuanto pueda volver a la ciudad y de ello daremos cuenta. Le gusta especialmente la calle Balborraz y el merendero de los Pelambres, también el casco antiguo de la ciudad y como no sus pinchos y tapas además del vino de Toro y las cañas.

Gracias por tu sinceridad, amabilidad y sobre todo por tu tesón y cariño hacia nuestra Zamora que también es tuya, ojalá todo salga tal y como está previsto y su familia aterrice entre esta noche y mañana en Torrejón, en Morón o en Rota y pueda dar ese abrazo de cariño y satisfacción tras tanta angustia.

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