El rugido de los motores saluda al rey del monte: éxito absoluto de la primera ruta motera al Centro del Lobo

La terapia sanabresa pasa por el territorio del lobo: cientos de moteros descubren el corazón más salvaje de Sanabria
Centro del Lobo
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La XXXII Concentración Internacional de Motos Lago de Sanabria vivió este viernes uno de sus momentos más especiales con la primera Ruta Moto-Turística al Centro del Lobo Ibérico, una propuesta que unió naturaleza, conservación y pasión por las dos ruedas en un recorrido que dejó un excelente sabor de boca entre los participantes.

Desde primeras horas de la tarde, el recinto de la concentración fue un continuo ir y venir de motoristas llegados desde todos los rincones de España y Portugal para formalizar sus inscripciones y recoger el pack del participante. Solo un intenso aguacero, que descargó durante cerca de una hora, logró frenar momentáneamente la actividad. La lluvia alivió el intenso calor que había llevado el mercurio hasta los 34 grados al mediodía, dejando un ambiente mucho más agradable para disfrutar de la jornada.

A las 19:30 horas, centenares de motos emprendieron camino hacia el Centro del Lobo Ibérico Félix Rodríguez de la Fuente, una instalación de referencia internacional que recibe cada año a más de 30.000 visitantes interesados en conocer de cerca al gran depredador de la Península.

La visita permitió descubrir historias que emocionan. Entre todas ellas destacó la de Dakota, una loba que lleva catorce años viviendo en el centro, una longevidad extraordinaria si se tiene en cuenta que un lobo ibérico en libertad rara vez supera los siete años de vida. Dakota se ha convertido en uno de los grandes símbolos del centro y en el mejor ejemplo del trabajo de conservación y cuidado que realizan sus profesionales.

Los asistentes también pudieron conocer a otros habitantes del recinto como Tera, Mancha y Llagu, protagonistas de una visita guiada en pequeños grupos organizada por el personal del Centro del Lobo y por los voluntarios de la concentración. Las explicaciones sobre el comportamiento del lobo ibérico, su papel en el ecosistema y los programas de conservación despertaron un enorme interés entre unos visitantes que descubrieron una de las joyas naturales de Sanabria.

Tras la visita, el tradicional pincho motero acompañado de una Coca-Cola sirvió para reponer fuerzas antes del regreso a El Puente de Sanabria, donde la noche esperaba con el espectáculo de Paulo Martinho Freestyle, la actuación del grupo Assia y el esperado encuentro de fútbol que muchos siguieron desde la pantalla gigante instalada por la organización.

La ruta estuvo escoltada en todo momento por la Guardia Civil, con la participación del sargento Varela y el cabo primero Padín, cuya coordinación permitió que el recorrido transcurriera con absoluta normalidad.

Y así fue. La jornada se cerró sin incidencias reseñables. Apenas algún pequeño resbalón sin consecuencias y una curiosa anécdota protagonizada por un motorista que perdió las llaves de su BMW. La colaboración de organización, participantes y voluntarios permitió recuperarlas, provocando el agradecimiento del propietario y demostrando, una vez más, el espíritu de compañerismo que caracteriza a la familia motera.

Con el regreso al Puente de Sanabria, muchos buscaban ya el ambiente festivo y el fútbol, pero sin prisas. Porque si algo vuelve a demostrar esta concentración es que la mejor terapia sigue estando en Sanabria. Entre carreteras infinitas, naturaleza, amistad y el rugido de los motores, cada kilómetro sirve para recordar que aquí no solo se viene a montar en moto: se viene a desconectar, a respirar y a volver a casa con el alma un poco más llena.

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