sábado. 03.12.2022

El Folklore de Zamora tiene cantera, y vende, Doña Urraca llenó el Ramos en su aforo permitido

Una teatralización de todo lo que ha pasado en un año y pico de pandemia inauguró el VIII Festival Infantil Doña Urraca en el escenario del Teatro Ramos Carrión. Un festival con mascarillas, y sin grupos venidos de fuera, un hándicap y un verdadero esfuerzo para todos, y mucho mayor para los más pequeños que fueron los grandes protagonistas.
Ruedas, jotas, charros y el bolero, de todas las comarcas de la provincia de Zamora, formaron parte del gran repertorio que se ha preparado para esta ocasión.

"Los personajes del cartel van como a recobrar la vida", asegura el director del Grupo de Coros y Danzas Doña Urraca. Se abrió el telón con los niños de 5 a 6 años, que bailaron para el público las primeras danzas que se enseñan en Primaria e inmediatamente después, subieron al escenario los más pequeños, de 3 y 4 años, que deleitaron a los presentes con baile mímicos de Nuez de Aliste, o las agachaditas y el pingacho de La Hiniesta o la botella.

Los niños de 9 a 10 años salieron al escenario para bailar jotas y los charros de Carbajales y Nuez de Aliste. Ante la imposibilidad de invitar a grupos infantiles de otras provincias a causa de la pandemia, Doña Urraca acudió al grupo de adultos y a los padres de los menores para que acompañaran a los más pequeños en este festival. 24 personas bailaron cinco danzas, entre ellas, la típica de Ferreruela de Tábara, La Culebra y la Jota de los Chorizos de la Guareña y la Jota de los Labradores. Un grupo que dio todo por el folclore de Zamora y que agradecieron también los espectadores.

Cerró el telón el grupo infantil, que bailó una jota de la zona de Benavente y los Valles, otro baile de Sanabria para despedirse con el tradicional Bolero de Algodre.

Debido a la pandemia, Doña Urraca ha unido el festival anual infantil con la actuación de final de curso 20/21, para mostrar que el folklore de Zamora está muy vivo, y además este año con la participación de un grupo invitado “especial”.

14 grupos fueron los encargados de mostrar al público todo lo que van aprendido durante este curso. Gracias a un gran trabajo que realizan con la escuela de baile, 10 profesores del grupo Doña Urraca y que lleva funcionando desde 1983, y por la que han pasado miles de niños y adultos.

Ruedas, jotas, charros y el bolero, de todas las comarcas de la provincia de Zamora, formaron parte del gran repertorio que se ha preparado para esta ocasión.

Esta escuela tan numerosa hace que el grupo Doña Urraca siga con vida por muchos años y pueda seguir representando a Zamora fuera de nuestras fronteras, por muchos años más, tal y como llevan haciendo desde hace 66 años.

La vuelta a los escenarios llega después de todo un curso de ensayos con medidas Covid por parte de la escuela para prevenir contagios y cuyo trabajo finalmente podrán volver a hacer disfrutar a todos los zamoranos. 

Sorpresas hubo muchas pero lo mejor es que Doña Urraca ya tiene asegurados varios festivales, uno en Cantabria otro en Ciudad Real y este año en San Pedro el día 21 será el día del folclore de Doña Urraca en la Plaza de la Catedral, Zamora podrá disfrutar de al menos dos veladas de folclore según anunciaba Miguel Santos en la despedida de una gala que ha durado más de dos horas pero que ha merecido la pena puesto que al menos los más pequeños han desfogado la gana de baile que tenían.

Un verdadero placer escuchar las voces de un coro el de Doña Urraca que controla canta, baila y sabe decenas de canciones que no se perderán gracias a sus memorias y a las decenas de veces que entonan los himnos de nuestra provincia.

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