Los Carochos de Riofrío de Aliste cobran vida en un disco de música ibérica y rituales ancestrales

Con Versos del páramo negro, la mascarada de Los Carochos queda así inmortalizada en la música de El Naán, celebrando la independencia, la convivencia y la fuerza de la unión, y ofreciendo al público una experiencia que mezcla tradición, poesía y folclore en una vibrante fiesta cultural.
Las diez filandorras al comienzo de su actuación en el LAVA de Valladolid. Fotografía Chuchi Guerra
photo_camera Las diez filandorras al comienzo de su actuación en el LAVA de Valladolid. Fotografía Chuchi Guerra

El grupo de música étnica ibérica El Naán presentó su nuevo disco, Versos del páramo negro, en una noche cargada de emociones en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA), donde la escenografía estuvo inspirada en La Filandorra, uno de los personajes más emblemáticos de la mascarada Los Carochos.

La dirección artística de la puesta en escena corrió a cargo de Mercedes Herrero, de la compañía Pez Luna Teatro, quien integró diez filandorras al escenario para acompañar la interpretación de la pieza “La tribu perdida”. La fuerza, alegría y expresividad de estas figuras folklóricas conquistó al público desde el primer compás, evocando los rituales de invierno y la cultura ancestral de Riofrío de Aliste.

Según Herrero, la elección de la Filandorra no fue casual. La letra de la canción se vincula directamente con su espectáculo “Hilando Filando” de 2009, donde exploró este personaje de la tradición local en un montaje de fusión entre teatro contemporáneo y tradición viva. “Es una manera de entender el teatro, el arte y la cultura para celebrar una fiesta unidos, conectando con lo comunitario y lo ritual del mundo rural”, explica la directora.

Para Héctor Castrillejo, compositor y poeta de El Naán, la relación con las filandorras va más allá de lo local. “Desde jóvenes hemos visitado las culturas indígenas de América Latina y descubrimos cómo se conectan nuestras raíces campesinas con lo indígena. Esta metáfora despierta los dioses antiguos de los bosques y refleja la sacralidad de los ritos tradicionales”, comenta.

El disco incluye once temas, entre ellos “En mi corazón de barro”, interpretado por Rozalén junto a Carlos Herrero, y refuerza la identidad del grupo como guardianes de las tradiciones ibéricas, fusionadas con sonidos norteafricanos y afrocubanos. El Naán, en formato trío, ha llevado sus propuestas a festivales de Polonia, Irlanda, Hungría, Portugal e Inglaterra, con actuaciones en directo para la BBC.

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