La revisión ocular de los escolares, más necesaria que nunca ante una vuelta al cole muy especial

Después de seis meses sin pisar las aulas, tras el confinamiento por COVID-19 y el verano, es fundamental afrontar el nuevo curso con una correcta visión que garantice el desarrollo social y educacional de niños y adolescentes.

En muchos casos, las malas notas o el desinterés de los más pequeños no son consecuencia de su apatía, sino de algún defecto visual que les impide seguir el ritmo de las clases, alerta el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León.

En poco más de una semana se iniciará la vuelta a las aulas en Castilla y León de forma presencial, una vez que las consejeras de Educación y Sanidad, Rocío Lucas y Verónica Casado, respectivamente, han asegurado en comparecencia pública que todo está organizado para un retorno seguro y con las mayores garantías posibles para los escolares frente a la COVID-19. Empieza, por tanto, la cuenta atrás para ponerse al día y retomar las clases después de más de seis meses, entre el confinamiento debido a la pandemia que todavía azota nuestro país y las vacaciones de verano.

En este contexto, la salud visual es este año más relevante que nunca para afrontar sin problemas añadidos un curso académico especial, que no sólo arrastra materias pendientes del anterior, sino también algunos problemas visuales no resueltos por el aumento de la formación 'online' desde marzo y el uso continuado de dispositivos electrónicos. "Los profesionales de la visión siempre hemos recomendado una revisión anual de los niños al inicio del curso para completar su preparación, pero en las circunstancias especiales de este año, cuando no podemos aventurar cómo será la docencia a lo largo de todo el curso –si toda presencial, toda 'online' o mixta– hemos de ser más conscientes de lo que puede afectar una visión inadecuada al rendimiento escolar", asegura la decana del Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL), Inmaculada Aparicio.

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