El sector de la educación infantil de 0 a 3 años ha protagonizado este 7 de mayo una jornada de huelga en Castilla y León bajo el lema “El 0-3 en lucha”, convocada por la CCOO junto a la Plataforma 0-3 años de Castilla y León para denunciar la precariedad laboral que arrastran las profesionales de esta etapa educativa.
La Federación de Enseñanza de CCOO de Castilla y León sostiene que el seguimiento ha sido “masivo”, aunque advierte de que en numerosos municipios la incidencia real de la protesta ha quedado condicionada por unos servicios mínimos que el sindicato considera excesivos. La organización asegura, además, que en distintos puntos de la comunidad ayuntamientos y empresas gestoras fijaron servicios mínimos sin cobertura legal suficiente.
En Castilla y León trabajan en torno a 4.500 profesionales en este ámbito para atender a cerca de 20.000 menores escolarizados, dentro de una población de unos 40.000 niños de hasta tres años. A escala estatal, el sector agrupa a más de 61.000 trabajadoras y trabajadores, de los que el 97% son mujeres, encargadas de la atención de aproximadamente 500.000 menores.
Las profesionales reclaman una bajada de alumnado por aula, mejoras salariales y un marco estatal común que ponga fin a la precariedad que, según denuncian, se ha cronificado en el primer ciclo de Infantil. Durante la comparecencia también se abordó el seguimiento de la huelga. Sara Rodríguez aseguró que muchas trabajadoras no secundan públicamente las protestas por temor a posibles represalias laborales, pese al malestar existente en buena parte del sector.
Uno de los principales focos de crítica son las ratios vigentes desde 2008, que fijan un máximo de 8 menores de 0 a 1 años, 13 de 1 a 2 años y 20 de 2 a 3 años. El sindicato considera que estos límites están muy alejados de las recomendaciones de la Unión Europea, que sitúan las referencias en 4 menores de 0 a 1 años, 6 de 1 a 2 años y 8 de 2 a 3 años.
También se denuncia el uso de unidades mixtas en condiciones que, a juicio de CCOO, desvirtúan la finalidad pedagógica para la que fueron concebidas. El responsable de enseñanza privada y servicios socioeducativos de la federación, Iván Pastrián Palacios, sostiene que en algunos centros se concentran menores de distintas edades en una misma aula con el objetivo de abaratar costes.
El sindicato pone además el foco en las diferencias retributivas dentro del propio sector. Según sus datos, una técnica de educación infantil en una escuela subvencionada por la Junta de Castilla y León puede percibir cerca de 200 euros menos al mes que una trabajadora de un centro licitado por un ayuntamiento.
En los centros dependientes directamente de la Consejería de Educación, CCOO reclama asimismo la consolidación de puestos estructurales y una reclasificación profesional pendiente desde 2025, cuya negociación continúa sin avances.