El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado solicitar al Gobierno de España la declaración de zonas gravemente afectadas por una emergencia de Protección Civil tras las intensas borrascas registradas entre el 13 y el 19 de febrero de 2026, denominadas Oriana y Pedro, que han golpeado con fuerza a varias provincias de la Comunidad.
Durante esos días, la región sufrió precipitaciones intensas en forma de lluvia y nieve, acompañadas de fuertes rachas de viento, que elevaron los avisos meteorológicos a nivel naranja. La acumulación de estos fenómenos sobre un territorio ya debilitado por borrascas previas agravó la situación, provocando inundaciones, daños en infraestructuras y servicios esenciales, así como afectaciones a viviendas, explotaciones agrícolas y ganaderas, pequeñas empresas y redes viarias.
Ante la gravedad de los hechos, se mantuvieron activadas las situaciones operativas del Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (INUNCYL), coordinando la respuesta autonómica para minimizar el impacto sobre la población y el tejido socioeconómico.
Desde el punto de vista jurídico, la solicitud se ampara en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, que contempla la declaración de situación catastrófica cuando los daños superan los medios disponibles de la administración. Esta declaración permite activar medidas extraordinarias para la reparación de daños en viviendas, infraestructuras y explotaciones económicas, así como compensar los gastos asumidos por los municipios durante la emergencia.
El procedimiento se inicia a solicitud de la administración autonómica, conforme a los artículos 16 y 23 de la normativa autonómica y estatal, para que el Gobierno de España adopte las medidas necesarias que faciliten la recuperación económica y social de las zonas afectadas.
La Junta de Castilla y León subraya que estas acciones buscan garantizar la seguridad de los ciudadanos y asegurar la restauración de servicios básicos, reforzando la capacidad de la comunidad para afrontar futuras emergencias climáticas de alto impacto.