El Grupo Losán mantiene una importante presencia industrial en Zamora, concretamente en el Polígono Industrial de Villabrázaro–San Román, donde opera una fábrica dedicada a la producción de tableros aglomerados y otros productos derivados de la madera, una planta que durante años ha sido objeto de inversiones y ampliaciones, generando empleo estable y consolidándose como referente del sector maderero en la provincia.
Sin embargo, esta trayectoria industrial se ve ahora amenazada por la grave crisis económica y financiera que atraviesa el grupo. La demora en la entrada del nuevo inversor, unida a los impagos salariales y a la falta de una hoja de ruta clara, ha situado también a la planta zamorana en una situación de máxima incertidumbre, compartida con el resto de factorías del grupo en Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
Desde la plantilla advierten de que el deterioro no solo afecta al empleo directo, sino al conjunto del tejido industrial y social vinculado a la fábrica de Villabrázaro–San Román, en una comarca donde la industria maderera ha sido tradicionalmente un motor económico clave. El progresivo adelgazamiento de las plantillas, alertan, pone en duda la capacidad de mantener la actividad productiva, incluso aunque la operación con el inversor llegue a materializarse.
La plantilla asegura que la paciencia se está agotando tras años de sacrificios y advierte de que no seguirá sosteniendo una situación marcada por impagos, retrasos e incertidumbre, mientras se prolonga indefinidamente una operación que no llega a materializarse.
Ante este escenario, los trabajadores reclaman decisiones inmediatas, pagos urgentes y una actuación firme de todas las partes implicadas y anuncian la convocatoria de una manifestación conjunta el próximo 15 de enero, que se desarrollará en cada centro de trabajo del grupo de forma simultánea.
Los trabajadores recuerdan que la planta zamorana ha acumulado décadas de conocimiento técnico y experiencia industrial, y temen que la prolongación de la crisis derive en un desmantelamiento silencioso de una instalación estratégica para la provincia. Por ello, reclaman una implicación real y efectiva de la empresa y de las administraciones, ante un escenario que amenaza con dejar un impacto duradero en el empleo y el futuro industrial de Zamora.