El Sindicato de Oficios Varios de la CGT en Zamora ha denunciado públicamente el deterioro de las condiciones asistenciales y laborales en la Residencia Mixta de Benavente, una situación que, según advierten, está comprometiendo la calidad del servicio público y la seguridad tanto de los residentes como de los trabajadores.
El sindicato señala que el centro sufre una falta estructural de personal, agravada por la no cobertura de bajas, permisos y ausencias en todas las categorías profesionales, así como por la insuficiencia de medios materiales. Esta situación, aseguran, está consolidando un modelo asistencial basado en la sobrecarga permanente del personal disponible.
Uno de los casos más significativos, según explican, afecta al personal Técnico de Atención Directa (TAD) en la tercera planta, donde actualmente se atiende de forma provisional a usuarios con distintos grados de dependencia debido a las obras en el centro. Este dispositivo se creó inicialmente con carácter voluntario y con el compromiso de contar con una plantilla de 17 profesionales, considerada necesaria para garantizar una atención adecuada. Sin embargo, en la actualidad el equipo se ha reducido a 14 trabajadores sin que se hayan cubierto las vacantes, lo que, según el sindicato, está generando una sobrecarga laboral evidente.
Además, denuncian que existen profesionales con limitaciones y adaptaciones prescritas por el servicio de Salud Laboral que no se están respetando, lo que podría suponer un incumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales y de protección de la salud de los trabajadores.
La CGT advierte de que la falta de personal no se limita a los Técnicos de Atención Directa, sino que afecta al conjunto de categorías profesionales del centro. Esta situación resulta especialmente preocupante, aseguran, teniendo en cuenta el perfil de los residentes, muchos de los cuales presentan altos niveles de dependencia, deterioro cognitivo y necesidades complejas que requieren atención continua y especializada.
Según el sindicato, la actual dotación de personal dificulta garantizar tiempos adecuados de atención, obligando a los profesionales a realizar movilizaciones, aseos, cambios posturales, traslados y acompañamientos bajo una presión constante y sin los recursos humanos suficientes.
A esta situación se suma la existencia de entre 25 y 35 camas no ergonómicas en la zona anexa asistida, lo que, según denuncian, dificulta el trabajo diario y aumenta el riesgo de lesiones musculoesqueléticas entre los trabajadores.
El sindicato también considera que los ratios de personal no han sido actualizados conforme a la evolución del perfil de dependencia de los residentes ni a sus necesidades reales, lo que estaría trasladando la presión organizativa directamente a los trabajadores y afectando a la calidad del servicio.
Asimismo, los profesionales señalan que no puede atribuirse de forma exclusiva la falta de contrataciones a decisiones administrativas de la Junta de Castilla y León, y consideran que la dirección del centro debe reclamar los recursos necesarios para garantizar una atención adecuada.
Entre las medidas que reclaman, exigen la cobertura efectiva de todas las bajas y ausencias, el incremento de las plantillas conforme a las necesidades reales del centro, la renovación de las camas no ergonómicas, el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales, la revisión de los ratios de personal y la dotación de los medios humanos y materiales necesarios para garantizar una atención digna a los residentes.