Granja de Moreruela pondrá en marcha este lunes, 9 de marzo, su Centro de Innovación Social, un proyecto que aspira a demostrar que la innovación, la investigación y la tecnología también pueden desarrollarse desde el medio rural y convertirse en herramientas clave para mejorar la vida de las personas mayores. El espacio, inaugurado el 25 de noviembre de 2025, inicia ahora su actividad con los primeros programas y equipos de trabajo.
El espacio iniciará su actividad con cuatro profesionales y un programa que combina neuropsicología, tecnología y actividades comunitarias, con el objetivo de fomentar el envejecimiento activo y retrasar el deterioro cognitivo sin que las personas tengan que abandonar su hogar ni su pueblo.
La iniciativa se concibe como un punto de encuentro para estimular cuerpo y mente, con propuestas que incluyen ejercicios cognitivos, talleres creativos, actividades físicas y programas digitales diseñados para reforzar la autonomía personal. Los usuarios trabajarán con tabletas y aplicaciones específicas que ejercitan memoria, atención, lenguaje o cálculo, además de participar en dinámicas grupales orientadas a mantener la actividad social.
Uno de los pilares del proyecto, gratuito para los empadronados en el municipio, será la aplicación de tecnología en los hogares, con la instalación de sistemas de monitorización en hasta 25 viviendas del municipio. Estos dispositivos permitirán que las personas mayores continúen viviendo en su casa con mayor seguridad, al tiempo que familiares y profesionales pueden detectar incidencias de forma rápida.
Los sistemas integran sensores ambientales, cámaras, detectores de movimiento y altavoces, capaces de medir temperatura, humedad o calidad del aire, así como activar alertas ante posibles riesgos como incendios, inundaciones o situaciones anómalas dentro del domicilio. Además, permiten realizar videollamadas con familiares o profesionales sanitarios y programar recordatorios para tomar medicación o realizar tareas cotidianas.
A través de aplicaciones móviles, los familiares podrán comprobar si una persona se ha levantado, ha salido de casa o necesita ayuda, aunque los responsables del proyecto subrayan que el objetivo no es vigilar, sino anticiparse a posibles problemas y evitar situaciones de aislamiento. El sistema tecnológico se completará con GenusCare, una plataforma de seguimiento domiciliario, y con Home Doctor, un servicio que permitirá contactar con profesionales sanitarios desde casa en caso de necesidad.
La presentación del proyecto corrió a cargo de Manuel Franco, jefe del Servicio de Psiquiatría en Zamora y profesor en la Universidad de Salamanca; Efraín Rujano, neuropsicólogo panameño que desarrolla su tesis doctoral en España; y Alejandra Díaz, neuropsicóloga del Hospital Provincial, quienes explicaron que el objetivo es crear un modelo de innovación social que pueda replicarse en otros municipios rurales.
Entre los elementos más llamativos del centro destaca “Arturito”, un robot interactivo que ya se ha convertido en uno de los protagonistas del proyecto. El nombre surgió de forma espontánea cuando una de las trabajadoras comenzó a llamarlo así, y desde entonces ha quedado como parte de la identidad del centro.
El robot está diseñado para estimular la actividad cerebral a través del juego y la interacción, proponiendo ejercicios con refranes, cálculo mental, preguntas de memoria o pequeños retos cognitivos. La interacción con “Arturito” permite trabajar diferentes funciones cognitivas de forma lúdica, fomentando además la curiosidad tecnológica entre los usuarios.
El centro incorporará también experiencias de realidad virtual, pensadas tanto para la estimulación cognitiva como para la relajación, permitiendo a los participantes explorar entornos virtuales y realizar ejercicios interactivos que trabajan distintas áreas del cerebro.
El horario inicial será de lunes a viernes entre las 9.30 y las 14.30 horas, aunque la intención es ampliar progresivamente la actividad. En esta primera fase los vecinos de Granja de Moreruela podrán acceder gratuitamente, mientras que más adelante se estudiará establecer una cuota para usuarios de otros municipios.
El espacio está preparado para acoger entre 25 y 30 usuarios, con previsión de crecimiento si el proyecto se consolida. Además, se habilitará transporte adaptado para personas con movilidad reducida, facilitando su acceso al centro.
El CIS de Granja de Moreruela nace dentro del proyecto europeo Silver Economy, desarrollado junto a la Cámara Municipal de Braganza, el Instituto Politécnico de Braganza, la Universidad de Salamanca y la Cámara de Comercio.
El CIS de Granja de Moreruela funcionará como nodo principal de una red que contará con dos centros satélite en Benavente y Villalpando, lo que permitirá ampliar la cobertura y reforzar la atención en diferentes puntos de la provincia.
El proyecto se desarrolla en paralelo en Braganza, donde se implantará un modelo idéntico con dos nodos secundarios. La Diputación prevé que, si la experiencia funciona positivamente en Granja de Moreruela, el modelo pueda replicarse en otras zonas de Zamora.
El edificio —un inmueble que antes ocupaba el Centro de Interpretación del Monasterio de Santa María de Moreruela— ha sido completamente reformado gracias a una inversión conjunta de 48.000 euros entre Diputación y Ayuntamiento. Además, se han destinado 104.000 euros al equipamiento tecnológico, financiados en un 75% con fondos FEDER.